El acuerdo entre el gobernador Rolando Figueroa y el intendente Mariano Gaido parece tener un solo objetivo: impedir que los liberales ganen terreno. Pero… ¿la gente? Los acuerdos de cúpulas, una vez más, parecen llevarse puesto los intereses de la ciudadanía que en el 2023 le dijo basta a los verticalismos y también a los desmanejos de los partidos gobernantes.
El 16 de abril del 2023, un total de 148.136 electores decidieron por un cambio en la provincia. Querían algo distinto. Basta de verticalismos, basta de corrupción, basta de MPN fueron algunos de los fundamentos que esgrimieron los electores de Figueroa. También fueron los argumentos de aquellos dirigentes políticos que decidieron aliarse al ahora gobernador.

Omar Gutiérrez, Jorge Sapag y Marcos Koopmann, junto a Mariano Gaido, el modelo al que la sociedad le dio la espalda en la provincia. Fuente: (Facebook).
“La defensa de Neuquén”, “La neuquinidad” y “Primero Neuquén” fue la excusa para aunar esfuerzos y presentar un acuerdo donde se buscará ofrecer una propuesta electoral conjunta de cara a las elecciones nacionales, algo que parecía improbable hace poco más de un año, cuando ambos dirigentes estaban en veredas opuestas. Cuando el gobernador promocionaba el cambio. Cuando el intendente se la jugaba por la continuidad del modelo.
Días atrás, en Enfocados TV se le preguntó a Figueroa por el cambio prometido. El gobernador enumeró acciones de gobierno para responder e hizo hincapié en la causa por las estafas de los planes sociales. “¿Vos te pensás que esta causa hubiese tenido el mismo destino si el resultado era otro?”, preguntó el mandatario. La Justicia abrió una nueva investigación que abarca el periodo anterior al 2020, justo cuando el intendente -y ahora aliado-, era el ministro del área.

Dirigentes del MPN y el peronismo ocuparon las primeras filas. Fuente: (Facebook).
El acuerdo anunciado por Figueroa y Gaido parece responder más intereses políticos de los dirigentes que hoy se encuentran parados bajo el calor de un cargo. Cuesta entender (seguramente los que más saben: dirigentes, analistas, si lo hagan) las fotos de las primeras filas en el Museo Nacional de Bellas Artes, donde MPN y kirchnerismo coparon los principales lugares. Justamente, los dos espacios a los que la ciudadanía neuquina les dio la espalda.
“Parecía un acto peronista”, se quejó uno de los presentes. “El 2025 es una elección nacional y hay que apoyar a Milei”, dijo otro mientras intentaba ubicar a un partidario entre tanto emepenista y peronista. “Hasta las elecciones intermedias son amigos. Después, si no arreglan el juego cada uno va a traicionar. Son dos pesados y desconfiados. La lectura es no nos peleamos, vamos contra Milei”, analizó un funcionario municipal. “Están todos alineados, Es un gobierno para 8 años y más”, se animó otro funcionario provincial, más optimista.

Cuando la primera fila de Neuquinizate era bastante más variada. Fuente: (Facebook).
¿Qué pensará Juan Peláez que enfrentó a Mariano Gaido en el 2023 y en el 2021 denunció al Municipio y a una cooperativa por las macetas? ¿Qué pensarán en las filas del PRO que durante años cuestionaron al MPN, entre ellos a Gaido? Pero sobre todo ¿cómo le caerá esta "alianza" a aquel ciudadano de a pie que en las elecciones pidió algo distinto?
En el 2023, el electorado dejó en claro que ya no son los partidos los que mandan. Se eligen ideas y proyectos, más allá de cualquier “bajada de línea”. A lo largo de la historia política de nuestro país y de nuestra provincia, hay sobrados ejemplos para afirmar que los acuerdo de cúpula, siempre, pero siempre, son contrarios a los intereses de la ciudadanía.