El conductor de un vehículo fue interceptado por policías apostados en el control denominado Báscula, en inmediaciones de Senillosa, y al ser sometido al test de alcoholemia resultó que tenía 2.11 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, el auto tenía pedido de secuestro por una causa penal en trámite.
De acuerdo con lo informado por la Policía, la alcoholemia positiva se registró minutos después de la medianoche del viernes, en el kilómetro 1252 de la ruta 22.

El vehículo fue interceptado en el control Báscula. Fuente: (Policía de Neuquén)
Lo efectivos del control de tránsito interceptaron un vehículo Chevrolet Celta color blanco que circulaba hacia la localidad de Senillosa.
Cuando el rodado se detuvo, los uniformados se acercaron para requerirle la documentación al conductor, un hombre de 46 años, de quien se advirtió que “presentaba un fuerte aliento etílico”, se informó.
De inmediato, el hombre fue sometido al test de alcoholemia y el resultado fue llamativo: tenía 2.11 gramos de alcohol por litro de sangre por lo que se le labró el acta contravencional y se le retuvo la licencia de conducir. Tomó intervención el Tribunal Municipal de Faltas de Senillosa para la apertura del legajo correspondiente.

Noelia Stillger, asistente de la Fiscalía, ordenó el secuestro del vehículo. Fuente: (MPF)
Luego, fueron cotejados los datos del vehículo. De ese trámite, se informó que el Chevrolet Celta tenía vigente un pedido de secuestro librado por la comisaría 44 de Valentina Sur, en una causa por un presunto abuso de armas del 20 de abril de 2023.
De inmediato, se comunicó la novedad a la Fiscalía de Actuaciones Genéricas desde la que la fiscal Noelia Stilger ordenó el inmediato secuestro a la espera de ser sometido a pericias.