En los últimos días, se ha dado a conocer la difícil situación que enfrenta un vecino de Plaza Huincul tras perder parte de su brazo derecho en un accidente laboral, hace tres años. Desde entonces, su vida cambió drásticamente. No consigue un trabajo estable, vive en condiciones precarias y se alimenta de lo que encuentra. Como una posible salida apeló a la solidaridad de la comunidad para poder salir de la crítica realidad que vive día a día.
Leandro Pescara tiene 33 años y vive desde hace más de dos décadas en la ciudad de Plaza Huincul. La estabilidad que una vez conoció se esfumó tras recibir una descarga eléctrica en su lugar de trabajo, que le costó la mitad de su brazo derecho. Su situación laboral se fue a pique, ya que le pagaban "en negro" y no pudo ser remunerado. Debido a su estado de salud, terminó por perder su puesto y, a partir de ahí, todo se fue a pique.

Parte de la precaria casa donde pasa sus días Leandro. Fuente: (La voz del Neuquén)
El caso se dio a conocer a través del medio "La voz del Neuquén" y allí, con voz firme pero resignada, el joven relató: "Empecé a construir como parte de mi superación. Apenas yo perdí el brazo empecé a desempeñarme en eso, porque había caído en una depresión muy profunda. Fue como una terapia la cual me ayudó muchísimo porque venía de un golpe muy grande, como perder una mano",
En la actualidad, Leandro se dedica a recolectar y reparar objetos que encuentra en el basurero para luego venderlos. Aunque la tarea es ardua y las ganancias, escasas, mantiene la esperanza de mejorar su situación. "Prácticamente yo estoy viviendo del basurero, de lo que recolecto", confesó. Pese a las dificultades, sigue adelante con pequeños trabajos de albañilería que le encargan personas que lo conocen.

La construcción que se encuentra paralizada. Fuente: (La voz del Neuquén)
La situación económica ha frenado la construcción de su casa, un proyecto que inició como terapia para superar la pérdida de su brazo. Actualmente, vive en una construcción improvisada de apenas 2x4 metros, donde lo único que tiene es "lo mínimo para poder tomar un mate, sentarse y una estufa para calefaccionarse".
La reciente nevada complicó aún más su vida, ya que la precariedad de su hogar no pudo protegerlo de las inclemencias del tiempo. "Esta nevada nos castigó un poquito, porque nos mojamos todo. No tengo luz como verán, se me quemaron los enchufes, casi vuelvo a quedar pegado de nuevo, pero gracias a Dios seguimos peleando adelante, seguimos peleando todos los días", comentó Leandro.

El sector por donde se encuentra el lote de Leandro. Fuente: (Google Maps)
Uno de los principales anhelos que tiene es regularizar la tenencia del lote ubicado en calle Carmelo Bellomo Manzana, donde actualmente reside. Sin embargo, la falta de un domicilio oficial lo mantiene en un limbo legal que le impide acceder a servicios básicos y ayudas gubernamentales. "Están pasándome la luz porque no puedo tener mi luz, no pueden solicitarme ayuda de nada porque no tengo domicilio", lamentó.
A pesar de todo, Leandro no pierde la esperanza y realizó un llamado a la comunidad de Plaza Huicul para poder encontrar una oportunidad que lo saque de tanta precariedad. "Necesito de todas las cositas que me encuentro y con esos materiales trato de inventarme algunas cosas para poder vender. Junto de todo, sobrevivo". Además, solicitó que si alguien necesita algún trabajo, lo llamen, ya que está dispuesto a trabajar y mencionó que lo pueden contactar al 299-6128029.