Las Lajas es la localidad cabecera del departamento Picunches, de acuerdo con el censo 2010, su población orilla los 5 mil habitantes. Está claro que a Las Lajas no le sobra nada, mucho menos la sucursal del Correo Argentino, una institución fundamental para esa comunidad. Pero el Gobierno Nacional, con la sutileza que le es tan propia, ha aplicado también allí su ajuste. Resultado del mismo, el par de empleados de la sucursal local ha pasado a retiro. La patria puede ahora dormir tranquila: nos ahorramos dos sueldos.
Como en tantos otros rincones de la Patagonia, la oficina del Correo Argentino presta un servicio fundamental a la comunidad, el comercio y las instituciones del pueblo. Ayer se supo que Pablo Cortez, intendente de localidad, se comunicó con el director nacional de Recursos Humanos de la empresa. Sin embargo, por ahora, la permanencia del Correo Argentino en Las Lajas es poco más que una ilusión.

Las Lajas vota a Milei y lo sufre.
Día atrás, la radio municipal entrevistó a Sergio “Checho” Gaitán. El testimonio del histórico empleado postal resultó conmovedor para el personal de la emisora y para muchas familias lajenses. El llanto del Checho movilizó a la comunidad que reclamó en la puerta de la delegación local del Correo. Muy cerca de Chile y muy lejos de Buenos Aires, la continuidad de la oficina del Correo Argentino depende de un funcionario nacional que posiblemente no sepa siquiera en qué lugar del mapa se encuentra Las Lajas. Otro tanto se puede decir de las sucursales de Andacollo, Copahue y Las Ovejas. Allí, la delegación atiende dos veces por semana.
En la primera vuelta electoral del 2023, el por entonces candidato Javier Milei se impuso en el departamento Picunches con el 39,6 %, seguido por su ahora ministra, Patricia Bullrich con el 24,93 %. Es decir que, entre ambos, sumaron más del 64 % de los votos. Como en todo el país, también en el departamento Picunches, las urnas con las boletas y actas de escrutinio fueron transportadas por los empleados del Correo Argentino.

Martin Niemöller.
Se le atribuye erróneamente a Bertol Brecht un poema escrito por un contemporáneo suyo, también alemán, el pastor luterano y capitán de submarinos Martin Niemöller. En su versión original, el texto no llevaba título y reza escuetamente así:
“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
ya que no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
ya que no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
ya que no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
ya que no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
ya no quedaba nadie para hablar por mí"
Como tantos otros alemanes y alemanas, hacia mediados de la década de 1920 y hasta principios de la década siguiente, Martin Niemöller simpatizó abiertamente con las ideas del Nacional Socialismo: anticomunismo, antisemitismo y supremacía alemana. Con la llegada de Adolf Hitler al poder y a poco de ponerse en práctica aquellas ideas, Niemöller se convirtió en un feroz y agudo crítico del régimen nazi. Por su actitud fue enviado, desde 1938 y hasta 1945, a los campos de concentración de Sachsenhausen y de Dachau. Al igual que Niemöller, quizás una parte de ese abrumador porcentaje que en Las Lajas prefirió al binomio Milei/Bullrich hoy se pregunte si ya no es tarde para protestar.