Cuatro personas privadas de su libertad con un destacado historial de fugas y delitos graves protagonizaron una audaz evasión de la U12 durante la madrugada de este lunes. Los internos aprovecharon la jornada de intensas ráfagas de viento para realizar un boquete en un tramo del techo enrejado que compartían. Uno de los protagonistas de este escape masivo es Rogelio Rojas Cisterna, quien registra múltiples hechos similares en cárceles de Neuquén y Río Negro.
Los otros tres presos que lograron eludir la seguridad y escapar de la unidad de detención fueron identificados como Lucas Nicolás Cruces, Diego Ezequiel Bastías y Josué Jeremías Fresco. Apenas se detectó la anomalía, la Policía de Neuquén activó un alerta general y dispuso un operativo de búsqueda con todas las unidades y personal de Delitos en el barrio San Lorenzo Norte, por donde se presume que se perdió el rastro de los fugitivos.
Los barrotes doblados por donde se escaparon los presos. Fuente: (X)
Respecto de las circunstancias exactas de la evasión, las primeras pericias internas confirmaron la naturaleza planificada de la maniobra. En diálogo con con la emisora LU5, el subdirector de Unidades de Detención de la provincia, el comisario Ceferino Pizarro confirmó que la maniobra incluyó la apertura de un tramo del techo a través de un corte en los barrotes de un patio cubierto.
Según los especialistas se trató de una fuga laboriosa, que demandó tiempo y el uso de elementos cortantes que aún están bajo investigación. El boquete quedó apenas a veinte centímetros del paredón de ladrillo, que actúa como medianera del centro de detención. Dentro de la U12 Cortaron dos caños más gruesos, que luego fueron plegados, un entramado tipo malla de hierro prolijamente recortado y cubierto con retazos de tela celeste.
Un trozo de la malla de hierro cortada. Fuente: (X)
La policía no brindó otros datos sobre lo sucedido de forma oficial. Sin embargo, ya se publicaron en los espacios institucionales de las redes sociales los pedidos de captura en relación con los cuatro prófugos, quienes representan un grado de peligrosidad variable. Pizarro se refirió a este punto con cautela y afirmó que dos de ellos llevan mucho tiempo en las cárceles y tienen historiales de evasiones en otros lugares.
Al ser consultado sobre el mecanismo de fuga y la etapa investigativa, el comisario Pizarro ofreció mayores detalles sobre la manipulación de la estructura. Remarcó que la evidencia es clara: “Está todo barreteado. Cortaron parte del techo y salieron por allí. Ahora estamos en etapa de investigación; la Policía de la provincia está trabajando arduamente”. Se investiga la procedencia de los elementos que utilizaron para cortar los barrotes, dada la ausencia de control que permitió este ruido y tiempo de trabajo.
Quienes son lo fugados
Rojas Cisterna, el de mayor edad (37 años) es uno de los internos más conocidos por esta clase de sucesos. Acumula varias fugas y destacados golpes delictivos en el Alto Valle. Por su parte, Lucas Nicolás Cruces también posee antecedentes penales. Fue uno de los protagonistas de la resonante fuga de la Comisaría Tercera. Los vecinos del barrio Utedyc, colindante a la U12, han solicitado una mayor presencia policial en la zona debido al riesgo que implica la presencia de los prófugos en las calles.
Rogelio Rojas Cisterna acumula varias fugas. Fuente: (X)
De los cuatro evadidos, Diego Ezequiel Bastías registra una condena por tentativa de femicidio en un caso ocurrido en 2023, declarado responsable tras enfrentar un juicio ante un tribunal colegiado. En cuanto al último prófugo, Josué Jeremías Fresco, solo trascendió que cumple una condena por una causa en ejecución.