Trabajadores del hospital Castro Rendón llevaron a cabo una jornada de protesta este lunes, mediante el reparto de volantes y la difusión de información a la comunidad. La medida buscó exponer las críticas condiciones salariales, laborales y de atención que enfrenta el sector de la salud pública. Este reclamo se produce en la antesala del inicio de las negociaciones paritarias entre los sindicatos y el Gobierno provincial.
En vista de la inminente discusión paritaria, los trabajadores sostuvieron que es imperativa una "recomposición salarial al básico". La exigencia central es que ningún empleado de salud perciba un ingreso inferior al costo de la canasta familiar, que actualmente estiman en dos millones de pesos. Parte de este reclamo incluye la solicitud de que el cálculo del IPC (Índice de Precios al Consumidor) se aplique de forma mensual y contemple las subas de alquileres y servicios.
Protesta de trabajadores. Fuente: (Facebook)
Los manifestantes también se pronunciaron contra la modalidad de pagos extraordinarios o sumas no remunerativas. "Un bono no es salario", afirmaron, y detallaron que este tipo de ingresos no impacta en el poder adquisitivo mensual necesario para afrontar los gastos familiares. Además, recalcaron que estas sumas excluyen de cualquier incremento a los jubilados del sector.

El Castro Rendón es el hospital de mayor complejidad de la provincia. Fuente: (X)
El reclamo también se dirigió hacia las conducciones gremiales de ATE y de la Junta Interna del propio hospital. Los trabajadores cuestionaron a sus representantes por no convocar a asambleas previas a la negociación salarial. "Es urgente que se realicen asambleas en los lugares de trabajo, para que sean las y los trabajadores quienes decidan cuál es el salario y las condiciones de trabajo que necesitamos", concluyeron.