El chofer de un camión que permanecía internado tras haber sido picado en un pie por una serpiente yarará en Cutral Co, murió en la sala de terapia intensiva del Policlínico de Cipolletti. Su familia solicitó ayuda a la comunidad para afrontar el costo del traslado del cuerpo hacia la ciudad bonaerense de Bahía Blanca.
Miguel Esteban Contreras, de 44 años, sufrió la picadura de una serpiente yarará cuando descendió del camión a un costado de la ruta en Cutral Co, el 5 de diciembre pasado, para efectuar una revisión de las ruedas e ir al baño cuando “sintió un pinchazo” en una pierna.

Miguel Contreras tenía 44 años y se domiciliaba en General Cerri, Bahia Blanca. Fuente (Facebook)
Al no advertir qué le provocó esa lesión debido a la oscuridad del lugar, subió a la cabina para descansar, restándole importancia a lo que creía era una picadura menor. Sin embargo, el veneno de la yarará comenzó a actuar indefectiblemente en su organismo.
El cuadro se agravó rápidamente ya que alrededor de las seis de la mañana se despertó con fuertes dolores en la zona renal y en sus extremidades, a la par que comenzó a expectorar con sangre.

Policlínico Modelo de Cipolletti, donde fue internado el camionero. Fuente (Florencia Salto)
A pesar de ello condujo el camión hasta un puesto policial en el que solicitó ayuda. Una vez revisado, fue derivado de urgencia al Policlínico de Cipolletti en el que permaneció internado en terapia intensiva con pronóstico reservado hasta que este domingo ocurrió su fallecimiento.
En el sector del transporte, la noticia causó un profundo impacto, y reabrió el debate sobre los riesgos constantes a los que se exponen los trabajadores que transitan las rutas de la estepa patagónica.
Pedido de ayuda
La familia de Contreras viajó desde la localidad de Cerri, en Bahía Blanca, para acompañarlo en sus últimos momentos y ahora enfrenta la complejidad de la logística y el costo del traslado, por lo que han apelado a la solidaridad de la comunidad.