Un violento episodio de inseguridad generó la indignación de los vecinos del Barrio Carlos Fuentealba de Centenario, donde un intento de robo culminó con dos personas hospitalizadas y un clima de extrema tensión social.
El hecho ocurrió el lunes 22 alrededor de las 23 horas, cuando un sujeto, con pedido de captura, ingresó a una vivienda y se enfrentó con el hijo del propietario, un cadete policial de 20 años. La situación escaló rápidamente cuando los vecinos, alertados por los ruidos activaron el sistema de botón antipánico e intervinieron de manera directa contra el agresor.
El momento en que retiraban al hombre en camilla. Fuente: (Centenario Digital)
En el interior del domicilio ubicado en la intersección de las calles Santo Della Gaspera y Vientos Neuquinos, en la Manzana 1036, el joven policía forcejeó con el intruso para evitar el asalto y recibió una herida de arma blanca en la zona intercostal. A pesar de la lesión, logró reducir al atacante hasta la llegada de los efectivos de la Comisaría 52 de Centenario y de la Metropolitana.
El momento de mayor dramatismo se vivió durante el traslado de los heridos, cuando la indignación popular desbordó el operativo de seguridad montado en la vereda. Mientras el cadete fue derivado en un vehículo particular al Hospital Natalio Burd, el hombre debió aguardar una ambulancia en el interior de la casa, rodeado por una multitud enfurecida. Al momento en que el personal de salud intentó retirarlo en camilla, los vecinos rompieron el cerco policial y lo golpearon, provocándole heridas visibles en el rostro y la espalda.
Barrio Carlos Fuentealba de Centenario. Fuente: (Facebook)
El efectivo policial quedó fuera de peligro mientras que el asaltante fue derivado al Hospital Castro Rendón de la capital neuquina debido a múltiples traumatismos y heridas punzocortantes. Las autoridades constataron que el atacante tenía un pedido de captura vigente por una causa de robo calificado.
El suceso expuso el hartazgo de la comunidad ante la reiteración de hechos delictivos en el nuevo barrio de Centenario. Las familias de la zona denunciaron que la ausencia de alumbrado público transforma al barrio en una "boca de lobo" al caer el sol. "Ustedes nos tienen que proteger a nosotros, no a los chorros", expresó una vecina en el momento en que retiraban al sujeto en la camilla.