Organizaciones y voluntarios de la Diócesis de Neuquén concretaron la propuesta “Navidad sin Vanidad”, una jornada solidaria en la que cientos de personas en situación de vulnerabilidad pudieron disfrutar de una ducha, juegos, música y una mesa navideña. La iniciativa, que se realiza con el objetivo de compartir la celebración de navidad con los que menos tienen, este año reunió a cientos de familias y más de 200 voluntarios que, desde la tarde, colmaron la Avenida Argentina con juegos para los más chicos y shows en vivo. Productores locales donaron 70 chivitos que formaron parte del menú de navidad.
El obispo diocesano de Neuquén, Monseñor Fernando Croxatto le dijo a LU5 que, frente a la realidad mundial, del país y de la provincia, la lucha por techo, tierra y trabajo, “sigue dando vueltas entre nosotros como un desafío, llegar con alegría y esperanza de poder seguir acercándonos y hacer gestos, para celebrar la Navidad, instaladas como misterios inspiradores de la vida”. El jefe de la iglesia católica de Neuquén destacó la organización de la mesa navideña solidaria y expresó preocupación por “la mirada estadística que domina la agenda pública”.

La cena se realizó en plena Avenida Argentina. Fuente: (Facebook)
Croxatto afirmó que, en la actualidad, “estamos atravesados por dinámicas políticas, sociales y económicas” y nos preguntamos cómo nos dejamos invadir por esa economía neoliberal donde parece que todo se resuelve, con los índices de inflación, pero esa expectativa de números “nos quita la realidad más concreta que es la de personas de la periferia”, expresó. Remitió a un mensaje del Papa Francisco sobre que, las pobrezas más elementales, “no se pueden dejar de atender y esperar a que los planes macroeconómicos cierren”.
Volvió a resaltar la jornada solidaria con la organización de diferentes eventos y la cena navideña y dijo que, más allá de los proyectos, “hay personas pasando momentos muy difíciles y no podemos dejar de dar una respuesta humana”. En ese punto, Croxatto señaló que el pesebre de cada navidad “nos presenta ese Dios que se hace pobre, cercano, provoca el encuentro” y afirmó que Jesús viene y no defrauda la esperanza que permanece viva porque, si podemos seguir celebrando la navidad, es que Dios está vivo a través de las oscuridades.

Participaron cientos de personas en situación de vulnerabilidad. Fuente: (Facebook)
El obispo advirtió que los números de las personas en situación de calle crecieron exponencialmente en el último tiempo y reveló que todos los días se puede comprobar en el desayunador de la iglesia donde, la última vez en una hora, “entraron más de 60 personas”. A la vez rescató que existen muchas personas comprometidas, que prestan servicio para ayudar a ese grupo en vulnerabilidad. Dijo que no se entiende la navidad sin conciencia y solidaridad y no pensar solamente qué comemos o qué regalamos. Sobre la acción solidaria consideró que la idea n o es solamente atender a los que no tienen, sino compartir entre todos.