La noche del 24 de diciembre estuvo lejos de ser una jornada de paz para las fuerzas de seguridad locales. Una seguidilla de incidentes de gravedad demandó la intervención de múltiples unidades policiales en el sector oeste de la ciudad, dejando un saldo de violencia, daños materiales y un importante despliegue judicial.
Los disturbios comenzaron cerca de las diez menos veinte de la noche, cuando efectivos de la Comisaría 17 acudieron a la esquina de Soldado Desconocido y Lanín. Allí, una mujer denunció haber sido golpeada por su ex pareja. Sin embargo, el procedimiento de rutina se tornó violento cuando los uniformados se dirigieron al domicilio del presunto agresor en la calle Ceferino Namuncurá.

Comisaría 17 del barrio La Sirena. Fuente (X)
El sospechoso recibió a los efectivos con hostilidad, lanzando objetos contundentes desde el interior de su vivienda. La situación escaló rápidamente cuando un grupo de hombres del sector se sumó a la agresión, atacando a la policía con piedras desde los techos. El resultado fue un móvil policial con el parabrisas destruido. En ese momento, un hombre mayor de edad fue demorado, aunque recuperó la libertad horas más tarde por disposición de la fiscal Noelia Stilger.
Mientras la tensión y la violencia persistían en la zona, un nuevo hecho criminal fue reportado a las once y cuarto en la calle Cacheuta. Una familia que atendía un pequeño comercio fue sorprendida por dos delincuentes. Uno de ellos, empuñando un revólver, exigió dinero bajo amenazas de muerte.
Robo y fuga
Ante la falta de efectivo en el lugar, los ladrones optaron por llevarse mercadería (bebidas alcohólicas) y escapar a bordo de un Peugeot 2008 blanco que presentaba daños visibles en su carrocería.
La resolución del caso comenzó a gestarse gracias a la persistencia de los patrullajes. En la intersección de Namuncurá y Gatica, la policía divisó a un individuo que coincidía con las descripciones de los disturbios previos.

El detenido fue reconocido por la propietaria del comercio como uno de los autores del robo. Fuente (Policía de Neuquén)
El giro inesperado ocurrió en la dependencia policial: mientras el delincuente era ingresado, la víctima del robo —que se encontraba allí radicando la denuncia— lo reconoció de inmediato como uno de los autores del asalto. Ante esta prueba, el fiscal de Robos y Hurtos, Horacio Maitini, ordenó su detención inmediata bajo la carátula de robo calificado.
La saga delictiva concluyó en la mañana de Navidad. Personal de la División Bicipolicías localizó el Peugeot 2008 blanco abandonado en la calle Intendente Mango. El vehículo, que presentaba daños en la luneta y la puerta, no solo era el utilizado en el robo del comercio, sino que contaba con un pedido de secuestro vigente solicitado por la Comisaría Tercera.

El vehículo Peugeot 2008 en el que escaparon los ladrones fue secuestrado. Fuente (Policía de Neuquén)
El automóvil fue puesto a disposición de la Justicia para las pericias correspondientes, mientras se investiga la vinculación del detenido con otros hechos delictivos en la zona.