Un grupo de empleados del Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes describió un escenario de tensión en la seccional local de ATE durante la instancia en la que se analizaba la última oferta salarial del gobierno provincial. Según relataron, más de 30 trabajadores asistieron para expresar su oposición al acuerdo y enfrentaron un ambiente adverso que dejó inquietudes sobre el funcionamiento interno del sindicato.
La discusión salarial se desarrolló después de que trascendiera la propuesta oficial destinada al sector estatal, con actualización trimestral por IPC y la inclusión de un bono extraordinario de $350.000. Entre los trabajadores del hospital surgió un desacuerdo con esa oferta, basado en la convicción de que resultaba insuficiente frente a la situación actual de sus ingresos y las dificultades económicas que señalaban en ámbitos laborales y familiares.

Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes. Fuente: (X)
En ese contexto, Carina —afiliada a ATE y empleada del área de recupero financiero— afirmó que el grupo sufrió un trato hostil al ingresar a la sede de la organización. “No nos escucharon, nos agredieron verbalmente y uno de nuestros compañeros fue amedrentado. Fue una situación muy dolorosa”, señaló. La trabajadora insistió en que la intención del colectivo era participar de la asamblea para expresar un posicionamiento gremial distinto y no generar un conflicto adicional dentro del sindicato.
La empleada sostuvo que la situación se agravó cuando detectaron la negativa a permitirles votar. Afirmó que personas identificadas como referentes de ATE impusieron restricciones sin justificación clara para limitar la participación de los presentes. “No nos dejaron votar. Yo creo que fue adrede, porque éramos mayoría y nuestra postura iba a quedar reflejada públicicamente”, expresó. Según su testimonio, el episodio consolidó un clima de malestar que afectó la confianza en los procedimientos internos.
San Martín de los Andes. Fuente: (X)
Carina también manifestó desacuerdo con la estructura de la propuesta salarial difundida por el Ejecutivo provincial. Afirmó que el grupo buscaba una recomposición más profunda y destacó sus argumentos mediante un reclamo explícito: “Nosotros no queríamos un bono, queríamos un aumento del 50% del sueldo básico, un piso salarial mínimo de $2 millones y actualización mensual por IPC”. Indicó que ese planteo obtuvo consenso entre los trabajadores que asistieron a la asamblea realizada previamente en el hospital.
El episodio generó preocupación entre los trabajadores, que ahora buscan canales institucionales para llevar su postura al secretario general provincial. Carina explicó que el objetivo consiste en garantizar una vía formal que permita exponer el desacuerdo con la aceptación del acuerdo salarial y anticipó que el grupo presentará su posición a través de una nota dirigida a la conducción sindical.