El intenso combate de los incendios forestales en Valle Magdalena no cesa y el área afectada ya supera las 22.131 hectáreas, según el informe que difundió el gobierno de Neuquén. Según afirman las autoridades, la llegada del avión Boeing 737, proveniente de la provincia de Santiago del Estero, el pasado martes, 18 de febrero, “resulta en un gran alivio para los brigadistas en tierra, evitando que trabajen en zonas demasiado peligrosas”, explicaron.
Además, operan 12 helicópteros y otros tres aviones hidrantes, que complementan las tareas de construcción de anclajes, fajas y líneas de agua que realiza el personal en el terreno, con el apoyo de maquinaria pesada aportada por Vialidad de la provincia. A los fines operativos, el área incendiada en Valle Magdalena está dividida en cuatro sectores: cabeza, cola y flancos derecho e izquierdo del incendio. Según explicaron, el avión Boeing opera en la cola del fuego.

Los brigadistas operan en tierra en el combate de las llamas. Fuente: (Noticias Nqn)
Junto a los brigadistas que trabajan en Valle Magdalena, opera personal del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, Parques Nacionales, Corfone, bomberos voluntarios de diferentes provincias y de la policía de Neuquén. Según sostiene el gobierno, “son más de 1.000 personas y 16 medios aéreos, entre helicópteros y aviones hidrantes, que participan en las tareas de extinción del siniestro”.
El último reporte que elaboró el gobierno, a través de la secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, señala que el avance de las llamas se redujo de manera significativa en los últimos días y lo atribuye “a la intensa labor de los brigadistas y medios aéreos desplegados en la zona”. Las autoridades del área afirman que entre el 3 y el 13 de febrero, “el fuego creció 351 %, pasando de 4.898 a 22.130 hectáreas, con una pérdida promedio de 1.723 hectáreas por día”.

Brigadistas observan el trabajo de los helicópteros en el combate aéreo del incendio. Fuente: (Mejor Informado)
Sin embargo, desde el 13 al 18 de febrero, “la expansión de las llamas se redujo a 200 hectáreas diarias, lo cual representa un crecimiento de 4,52 por ciento”, aseguran los funcionarios de la secretaría. Si bien las autoridades reconocieron que el fuego continúa activo, mostraron optimismo al señalar una disminución en el ritmo de crecimiento lo cual “permite intensificar las acciones de control y reducir el impacto ambiental y económico en la región”.