Una verdadera batalla campal se desató el último domingo en el barrio Unión de Mayo, cuando un grupo numeroso de vecinos se organizó y decidió atacar a unos 120 motoqueros que realizaban picadas con escapes libres. El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la municipalidad, Francisco Baggio, reconoció que la situación se repetía desde hace varios meses, con reclamos al municipio y denuncias a la policía.
La queja permanente de los vecinos es por la actitud de los motoqueros que eligen esa zona de la ciudad para realizar picadas, maniobras peligrosas y generar ruidos ensordecedores con los escapes libres de sus motos. Baggio señaló que es un gran problema que existe en muchas ciudades del país, por el uso indebido de este tipo de escapes en autos y, especialmente, en motos, lo que las vuelve muy ruidosas.

Durante el operativo secuestraron 10 motos por ruidos molestos. Fuente: (Facebook)
Baggio llamó a reflexionar a los padres de estos motoqueros, quienes suelen tener entre 18 y 20 años de edad. “Es algo que está mal y hay que decirlo claro”, enfatizó Baggio. El funcionario denunció en AM550 que existen agrupaciones identificadas con logos, como es el caso de Stunt Neuquén, y recordó que, en enero de este año, denunció a motoqueros de esa agrupación, que agregan su número de contacto a grupos de WhatsApp, les envían cientos de insultos de madrugada y luego lo borran.
El responsable del área de Medio Ambiente y Protección Ciudadana capitalina afirmó que en un operativo realizado el domingo, secuestraron 10 motos por ruidos molestos y señaló que a los conductores les corresponde una multa importante, por ruidos molestos, conducción temeraria y en algunos casos por exceso de velocidad. Los inspectores se encontraron con dos casos de exceso de alcoholemia, con 0.8 y 1.1 gramos de alcohol en sangre, a quienes les retiraron la licencia.

A los infractores les corresponden multas severas. Fuente: (Facebook)
Baggio señaló que los controles deben ejecutarlos en compañía de efectivos de la policía, ya que las motos en las que se mueven los infractores “tienen mucha versatilidad y los conductores mucha experiencia para dominar el rodado”. Por eso, cuando advierten el puesto de control, giran en U, huyen del lugar y los inspectores del municipio no pueden perseguirlos.