El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, planteó la necesidad de establecer una mesa de trabajo federal para abordar la problemática del precio de la carne en Argentina. Según explicó, la unificación del estatus sanitario permitiría eliminar diferencias internas y garantizar un mercado más equitativo para productores y consumidores.
Durante sus declaraciones, Figueroa destacó la importancia de alcanzar un estatus nacional libre de aftosa sin vacunación. Además, manifestó que, para lograr precios más bajos, es necesario intervenir en la cadena de intermediarios que, a su entender, obtienen márgenes de ganancia desproporcionados que afectan al consumidor final.

Gobernador Rolando Figueroa. Fuente: (X)
El gobernador neuquino resaltó que mientras los productores reciben un pago máximo de 3.800 pesos por kilo, en las góndolas los consumidores enfrentan costos que llegan a los 19.000 pesos. El gobernador advirtió que esta situación refleja la presencia de sectores especulativos que deben ser regulados para garantizar precios justos.
El mandatario neuquino subrayó que la eliminación de las diferencias sanitarias internas también facilitaría la apertura de nuevos mercados internacionales. Según su análisis, un estatus sanitario unificado mejoraría la competitividad argentina y permitiría acceder a mercados que hoy en día imponen restricciones debido a la falta de una regulación sanitaria homogénea.
Brasil tiene estatus de libre de aftosa sin vacunación en todo su territorio. Fuente: (Infocampo)
El mandatario provincial puso como ejemplo a Brasil, país que logró la condición de libre de aftosa sin vacunación y, gracias a ello, amplió significativamente sus mercados de exportación. Aseguró que este modelo podría replicarse en Argentina si se avanza en una estrategia coordinada entre el Gobierno nacional y las provincias.
Finalmente, el gobernador resaltó que cualquier avance en esta materia deberá ser consensuado en un marco federal que contemple la participación de todos los sectores involucrados. La creación de una mesa de diálogo permitiría discutir posibles regulaciones para equilibrar el precio de la carne y garantizar condiciones justas para los productores y consumidores.