La fiscalía de Zapala investiga una pintada hecha en el panteón de la familia del intendente Carlos Koopman, en el cementerio local, en el contexto de un conflicto entre el municipio y una cooperativa que realiza trabajos en la necrópolis.
De acuerdo con la información que se dio a conocer, el viernes 28, entre las cuatro y las seis de la tarde, la pared del panteón de la familia Irizar –rama materna de Koopman- fue vandalizada con una pintada en letras color verde, que fue interpretado como un “aviso”. Las cámaras de seguridad podrían aportar datos sobre los autores.

Ingreso al cementerio de Zapala. Fuente (Municipalidad de Zapala)
"Koopmann (sic) el Polo no se rinde. El que avisa no traiciona" reza la inscripción sobre la blanca pared del panteón de la familia Irizar, que se ubica en el ingreso por calle Asmar, según el portal Noticias Nqn.
El jefe comunal Carlos Koopmann reaccionó en sus redes sociales. "Todo tiene un límite", expresó y calificó el hecho como un acto promovido por sectores gremiales y políticos que "están superando todos los límites".

Trabajadores protestaron por tareas no estipuladas en el contrato. Fuente (RN)
Desde el municipio, la secretaria de Gobierno de Zapala, Belén Aragón, vinculó el ataque al conflicto con la cooperativa que debía retirar escombros en el cementerio. Aseguró que el contrato no incluía remoción de cuerpos y acusó a la cooperativa de montar una escena con "claras intenciones políticas" para atacar la gestión.
El municipio de Zapala mantiene un conflicto con una cooperativa que realiza trabajos en la necrópolis, en la que trabajadores denunciaron que fueron obligados a manipular cadáveres, lo que fue negado por las autoridades municipales.