Aunque tiene apellido francés, el ex funcionario -de primera línea- de Jorge Sapag y de Omar Gutiérrez, Rodolfo Laffitte, se entiende muy bien con los chinos. De hecho, es el principal defensor de la base espacial china, al menos aquí, en la provincia de Neuquén, donde fue emplazada en los tiempos del kirchnerismo.
De buena relación con los K, Laffitte fue el nexo ideal que encontró el gobierno de esas épocas para oficiar de interlocutor con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Por aquellos tiempos existía, entre el MPN y los K, una buena relación que mutó en romance cuando, contra todas sus tradiciones el partido provincial llevó a la ex presidenta en su boleta de candidatos a diputados nacionales.

Base espacial vista desde la Ruta 40. Fuente: Instagram.
Laffitte se ha cansado de jurar y perjurar que esa base espacial china (ubicada en la zona de Quintuco) no es militar y ha desautorizado las advertencias que lanzaron tanto los sectores de Mauricio Macri y de Javier Milei (cuando no eran gobierno), como el ejército de EEUU ¿Cómo puede saber Laffitte que esa base no tiene uso militar?, eso constituye todo un misterio. O un misterio, dentro de otro más grande.
El proyecto de los chinos fue autorizado por el gobierno de CFK en 2012 y ratificado por el de Macri, quien una vez en la Casa Rosada adaptó su mirada, pero, atento a los cuestionamientos norteamericanos, impuso una cláusula de prohibir el uso militar ¿Se cumple? La verdad es que hubo, hay y habrá muchas dudas. Por lo pronto, transparencia no hay.

Visita de Daniel Filmus a la Base Espacial China. Fuente: Facebook.
La base es misteriosa y, aunque aseguran que fue instalaba para monitorear las expediciones espaciales (entre ellas las no tripuladas, a la Luna), lo que acreditaría el objetivo científico por el que se rasga las vestiduras Laffitte, lo cierto es que tiene una mega antena muy capaz de escuchar literalmente lo que quiera. Para cualquier estrategia militar es lisa y llanamente fundamental.
Numerosos especialistas en esta tecnología coinciden en afirmar que, aunque el convenio establece que el objetivo es la exploración lunar, la realidad evidencia que esa tecnología dual puede utilizarse de manera remota para otros fines. Y a aquí viene el postulado, que cuenta con aval científico: teniendo en cuenta que el ejército chino tiene acceso a esa base de manera remota, tiene en sus manos una herramienta geopolítica que, por ejemplo, puede servir para monitorear el globo en un eventual conflicto bélico. Eso no solo le da poder en la región, sino que además podría comprometer a la provincia y al país. Es por eso que los expertos afirman que, a la hora de realizar un análisis de situación, no hay que basarse solo en el convenio sino en la practicidad.

Vista aérea de la estación espacial. Fuente: Facebook.
Hace poco menos de un año, en abril de 2024, una comitiva nacional llegó a Neuquén con el objetivo de inspeccionar la base espacial china, cosa que hizo acompañada por una comitiva provincial. Pero el hecho es que la provincia tiene y poco nada que hacer frente a los convenios heredados.
Como hecho anecdótico, podría decirse que hasta Gloria Ruiz (la ahora ex vicegobernadora destituida por hechos de corrupción) estuvo en la base china y coincidió con Laffitte. Aquella inspección fue una respuesta del gobierno de Javier Milei a los dichos de la generala del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, y del embajador norteamericano en la Argentina, Marc Stanley, quien entre otras cosas había dicho: “Me sorprende que la Argentina permita que las Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén, en secreto, haciendo quién sabe qué”.

Jorge Sapag y Rodolfo Laffitte. Fuente: Neuquén informa.
En el momento de la construcción del mega complejo que se ve desde la Ruta 40, el ingeniero Laffitte (hoy jubilado) era secretario de Gestión Pública de la provincia de Neuquén. Es por su involucramiento directo en ese espinoso asunto que se lo considera una voz a tener en cuenta.
También en abril último, Laffitte se refirió al tema. “Escuché lo que dijo el embajador y me llama la atención porque ellos mismos estuvieron en la estación en su momento y nunca dijeron nada; me parece que hay un tema geopolítico, donde China está más adelantada en la carrera espacial”, expresó en declaraciones periodísticas.

Rodolfo Laffitte fue funcionario de Jorge Sapag, Omar Gutiérrez y apoyó a Figueroa en la última elección.
“No es una base militar, se dicen muchas mentiras, vaya a saber con qué intenciones; la relación con China y la Argentina viene desde hace años, y esta construcción pasó todos los controles”, indicó Laffitte. Sin embargo, un hecho es irrefutable: toda vez que la estación espacial fue cuestionada, Laffitte procuró salir en los medios, siempre con una postura pro china. No se sabe qué relación tiene o qué tipo de intereses defiende o lo movilizan, pero el hecho es que continúa ejerciendo la defensa pública de esa estación, pese que ya no está en la función pública, debido a que se ha jubilado.
En lo científico, la estación de seguimiento espacial forma parte de una red de tres que tiene el gigante asiático, dos de las cuales se encuentran instaladas y operando en el Norte de China, con antenas de 35 y 64 metros de diámetro, y la tercera es la de Neuquén, que se inauguró en octubre de 2017. En lo militar no se sabe absolutamente nada aunque, por supuesto, abundan las sospechas.