Un hombre murió este miércoles 2 de abril en la localidad rionegrina de Balsa Las Perlas, en un contexto de falta de médicos y de una ambulancia en el centro de Salud. Sufrió una descompensación y falleció en el auto de su familia cuando era trasladado a un hospital de Neuquén.
La víctima del dramático episodio se llamaba Juan Pezzoa, tenía 68 años de edad y vivía en el sector Costa Esperanza, en la parte alta de Las Perlas, de acuerdo con lo informado por Abraham, su cuñado, en diálogo con Minuto Neuquén.

Ambulancia de Las Perlas. Fuente (diario RN)
“Mi cuñado tenía una enfermedad de base y se descompensó a eso de las ocho de la mañana. Intentamos comunicarnos con la salita de Salud pero al no poder hacerlo fuimos hasta allá para pedir una ambulancia y un médico” comentó el hombre.
“Fuimos atendidos por un enfermero que nos dijo que no había médico ni ambulancia, por lo que resolvimos trasladarlo en un auto particular hasta el hospital más cercano, el Bouquet Roldán en Neuquén. Cuando íbamos en camino nos detiene la Policía, alertada del traslado, y llegó una ambulancia, pero Juan ya había fallecido”, agregó.

Los habitantes de Las Perlas denuncian abandono por parte de las autoridades cipoleñas. Fuente (X)
Desde ese momento los familiares de Pezzoa, al dolor por la muerte le sumaron la indignación por la falta de asistencia. “Estuvimos más de tres horas varados con mi cuñado fallecido y no apareció el médico forense ni un vehículo para trasladar el cuerpo”, señaló.
“Estamos abandonados; cuando ocurre un hecho de inseguridad no hay policías y cuando es algo de salud no tenemos médicos ni ambulancias; esto provoca mucha indignación”, destacó por último.

Destacamento policial de Balsa Las Perlas. Fuente (archivo Sebastián Fariña)
Juan Pezzoa era diabético y hacia dos días había sido dato de alta luego de permanecer internado por 48 horas en el hospital Castro Rendón de Neuquén, comentó el cuñado a este medio.
Desde hace muchos años los habitantes de Balsa Las Perlas reclaman atención por parte de las autoridades municipales, asentadas en la localidad de Cipolletti, a 16 kilómetros de distancia. Gran parte del lugar carece de servicios básicos y sus pobladores hacen malabares para obtenerlos.