El fiscal federal de Bariloche, Fernando Arrigo, imputó a 21 personas de nacionalidad rusa por formar parte de una secta criminal que, con fines de trata sexual y reducción a la servidumbre, captó a una joven de 22 años traída desde Rusia, quien el 21 de marzo pasado dio a luz a un bebé en un hospital de esa ciudad rionegrina. Según la fiscalía, el aparente objetivo era anotar al recién nacido como hijo del sindicado jefe de la secta para que el imputado pueda obtener la nacionalidad argentina mientras eludía un pedido de captura de la República de Montenegro.
La fiscalía aclaró que del total de imputados, solo 13 permanecen detenidos y el resto se encuentra sometido al proceso en libertad con ciertas restricciones. Solo hay dos hombres -entre ellos el presunto líder-, y el resto son mujeres. Todos tienen nacionalidad rusa, aunque a algunos también se les secuestraron pasaportes de otros países, como Brasil y México.

La Policía federal y la PSA secuestraron varios pasaportes. Fuente: (Fiscales.gob.ar)
En la audiencia de formalización del caso, la fiscalía sostuvo frente al juez de garantías, Gustavo Zapata, que la organización captó, trasladó y acogió a la mujer con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre, para lo cual intervino el engaño —la fachada de un espacio espiritual y de práctica de yoga— y la coerción, aprovechándose de la extrema situación de vulnerabilidad de la víctima.
Los fiscales también atribuyeron a una de las mujeres el delito de falsedad ideológica en grado de tentativa, ya que intentó modificar la partida de nacimiento del niño, documento destinado a acreditar la identidad en la tramitación del DNI.

Una de las mujeres rusas también traficaba cocaína. Fuente: (Fiscales.gob.ar)
La fiscalía también imputó a dos mujeres integrantes de la organización por el transporte de estupefacientes desde Bariloche a la Ciudad de Buenos Aires, debido a que se hallaron en su poder frascos con pastillas de cocaína en el momento en que, junto a otros acusados, fueron detenidas el viernes pasado en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche, cuando estaban a punto de tomar un avión hacia la Capital Federal.
El líder, preso en Rawson
Durante la audiencia de formalización de la investigación, Arrigo afirmó que el líder de la secta, Konstantin Rudnev, fue condenado a 11 años de prisión por abuso sexual en Rusia y que huyó de la República de Montenegro, donde era buscado desde el 9 de octubre pasado. El fiscal sostuvo que, con la maniobra que involucró a la víctima embarazada y a su hijo, este imputado intentó obtener la nacionalidad argentina para posteriormente pedir la residencia brasileña y, de esa forma, poder vivir de manera permanente o temporaria en estos dos países, donde la organización estaba consolidando su asentamiento.