La organización dedicada a la venta de drogas al narcomenudeo desbaratada tras nueve allanamientos policiales en el oeste de la ciudad de Neuquén, estaba integrada por tres mujeres y dos varones. Todos tenían roles definidos y utilizaban las palabras “milanesa” o “coronas” para identificar qué droga era la que se estaba solicitando. Un juez de garantías les dictó prisión domiciliaria.
La acusación la realizó la fiscal de Narcocriminalidad, Eugenia Titanti, junto al asistente letrado Bruno Miciullo y, sobre la base de la investigación realizada en conjunto entre el Ministerio Público Fiscal (MPF) con la Policía provincial, detallaron el modo en que operaba la banda para vender la droga al narcomenudeo durante los siete días de la semana y las 24 horas.

La fiscal de Narcocriminalidad María Eugenia Titanti y el asistente Bruno Miciullo. Fuente (MPF)
En la audiencia en la Ciudad Judicial, la fiscal planteó que “la droga fue vendida al menos entre febrero y el 23 de mayo del corriente año, en una vivienda del barrio Atahualpa destinada exclusivamente a esta actividad ilícita. El inmueble operaba frente a la escuela primaria 190 y a una cuadra de la plaza Manuel Huenuqueo”.
La fiscal acusó a tres mujeres: A.L.E, A.R.B y S.M.S y a dos varones: B.S.A y M.G.S.
En el caso de A.L.E "coordinaba la actividad de venta de estupefacientes, dirigiendo a los nombrados, y asignando roles específicos a cada uno ellos", detalló la fiscal.

Leyenda
A.R.B, "realizaba diversas tareas esenciales, entre ellas, tareas de seguridad, el transporte de la sustancia estupefaciente, su posterior fraccionamiento, la gestión del cobro de deudas originadas en la venta de drogas y el mantenimiento de los contactos con los proveedores de las sustancias ilícitas".
En el caso de S.M.S y B.S.A, "tenían a su cargo el fraccionamiento de la sustancia, como así también la coordinación para su traslado hasta el punto de venta".

Parte del dinero secuestrado a la organización de narcomenudeo. Fuente (Polcía de Neuquén)
En el domicilio particular de ellos, se "preparaban las dosis destinadas a la venta minorista y luego la llevaban al punto de venta de calle Serrano o bien coordinaban tal entrega".
Además, S.M.S "mantenía comunicación directa y constante con A.L.E respecto de la preparación, cantidad y calidad de las dosis, empleando para ello un lenguaje codificado, mediante el cual se refería a la droga como 'milanesas' o 'coronas'".
En cuanto al otro varón, M.G.S "vendía la sustancia a los consumidores, en calle Intendente Alejo Serrano, en turnos rotativos, organizados por A.L.E". También, adicionalmente "trasladaba la droga con el propósito de reabastecer el referido punto de expendio".

Uno de los vehículos secuestrados a la banda. Fuente (Policía de Neuquén)
El modo en que se comercializaban la droga en la vivienda destinada a ese fin, era el siguiente: quienes compraban, "arribaban al punto de venta e ingresaban al patio delantero de la vivienda –el cual se encontraba deliberadamente oculto de la vista pública mediante un portón y una puerta, ciegos de chapa color negra– y realizaban el intercambio de los envoltorios -conteniendo cocaína- por dinero, a través de una ventana de reducidas dimensiones. Las transacciones eran notoriamente breves, retirándose los compradores a los pocos segundos de concretada la operación. El pago se efectuaba tanto en dinero en efectivo (discriminado en billetes de baja denominación) como mediante la utilización de dispositivos electrónicos para cobros virtuales, como Mercado Pago".
El dinero recaudado producto del narcomenudeo era rendido periódicamente a A.L.E, "quien, a su vez, efectuaba una retribución económica por los turnos de venta y la fragmentación".

La motocicleta secuestrada a la banda. Fuente (Policía de Neuquén)
En el allanamiento realizado ayer por personal del MPF y de la Policía provincial, en la casa de A.L.E, se secuestraron $656.100, distribuidos en billetes de mil, dos mil, quinientos doscientos y cien pesos. Había además una máquina contadora de dinero, comprobantes de depósitos bancarios por $5 millones.
En tanto en el de A.R.B, una piedra de clorhidrato de cocaína por un peso de 44 gramos; cuatro envoltorios con clorhidrato de cocaína que pesaron 3,2 gramos, un auto Ford Fiesta, y cartuchos de arma de fuego de diversos calibre.

La banda comercializaba droga de manera ordenada y las 24 horas del día. Fuente (Policía de Neuquén)
En el de S.M.S, 306 envoltorios de clorhidrato de cocaína con un peso de 105 gramos, 300 en envoltorios de nylon negro y 6 en envoltorios transparentes dentro de bolsas individuales de papel madera, 3 envoltorios de clorhidrato de cocaína que arrojaron un peso de 209 gramos; dos balanzas de precisión; diversos recortes de nylon color negro; elementos de corte como un cuchillo; anotaciones sobre cantidades entregadas, y $120.500 en billetes de baja denominación.
En la casa de B.S.A, había 17 envoltorios en bolsas de nylon transparentes con clorhidrato de cocaína, por 32 gramos; dinero en efectivo por $2.228.800 en billetes de baja denominación; y anotaciones sobre entregas además de una balanza y elementos de corte.
Y a M.G.S se le encontraron 25 envoltorios de nylon color negro, con un peso total de 8,7 gramos de cocaína; dinero por $571.500 en billetes de baja denominación; un cartucho de escopeta; y anotaciones sobre entregas y rendiciones.

Luciano Hermosilla, juez de garantías. Fuente (X)
El delito atribuido por la fiscal del caso a las acusadas y acusados fue comercio de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlos y por realizarse en inmediaciones a un establecimiento escolar y un centro de diversión pública (plaza).
Como medida cautelar, pidió que las tres mujeres y uno de los dos varones permanezcan detenidos con prisión domiciliaria, y que el varón restante, M.G.S, quede bajo prisión preventiva. Lo hizo con el argumento de que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación y riesgo de fuga, y por un plazo de cuatro meses, y la clausura de la casa.
El juez Luciano Hermosilla avaló la formulación de cargos, impuso prisión preventiva para los cinco imputados y rechazó clausurar la vivienda.