Tres personas integrantes de la comunidad gitana de Neuquén quedaron imputados por haber cometido una estafa de casi 4 millones de pesos mediante la fraudulenta venta de una camioneta 4x4 que habían publicitado en Facebook. La víctima fue un hombre que viajó dos veces desde Córdoba con la intención de concretar la compra del vehículo.
El fiscal Juan Manuel Narváez acusó este lunes en la Ciudad Judicial a tres miembros de la comunidad gitana: dos hombres (J.N.P. y M.A.C.), como coautores del delito de estafa, y una mujer (V.M.C.), como partícipe necesaria. Ninguno de los imputados quedó detenido.

Fiscal del caso, Juan Manuel Narváez. Fuente: (MPF)
En la formulación de cargos, el fiscal Narváez explicó que la maniobra comenzó a través de la plataforma Marketplace de Facebook. El 6 de agosto de 2023, la víctima, oriunda de Cruz del Eje, Córdoba, encontró una publicación que ofrecía la venta de una camioneta Ford Ranger 4x4. Se contactó por la plataforma con el vendedor y luego comenzaron a comunicarse por teléfono.
El 8 de agosto, el vendedor, bajo un nombre falso, le requirió al comprador una seña de 100 mil pesos, que la víctima transfirió a una cuenta bancaria.

Los estafadores publicaron la venta de la camioneta por Facebook. Fuente: (X)
Diez días después, el comprador viajó junto a su pareja hacia la ciudad de Neuquén para concretar la operación. Una vez allí, se comunicó con el supuesto vendedor, quien le indicó que se dirigiera a una vivienda ubicada en la calle Primeros Pobladores. Al llegar, fueron atendidos por J.N.P, quien se presentó como hermano del vendedor. A los pocos minutos, arribó M.A.C, quien utilizó el nombre falso con el que se había identificado en las conversaciones previas.
M.A.C y J.N.P le mostraron la camioneta a la víctima y la llevaron a dar una vuelta para que la probara. Luego, alrededor de las diez de la mañana, regresaron a la vivienda de la calle Primeros Pobladores y le pidieron el dinero para concretar la operación.

La causa la investigó policía de Neuquén de la división Delitos Económicos. Fuente: (X)
El comprador observó la documentación de la camioneta, firmó un boleto de compra-venta y entregó 3,5 millones en efectivo por el rodado, además de otros 150 mil para la supuesta transferencia y 40 mil para la certificación de firmas. Esto lo hizo ante un gestor que había arribado a la vivienda, quien se llevó la documentación con el argumento de presentarla ante la AFIP.
M.A.C y J.N.P tomaron el dinero y se fueron de la casa. La víctima y su pareja se quedaron en la vivienda aguardando, junto a familiares de los vendedores, quienes incluso los invitaron a almorzar.

Moneda corriente. Los allanamientos en casas de compra-venta de vehículos de la comunidad gitana. Fuente: (Archivo Policía de Neuquén)
Alrededor de la una y media de la tarde, el gestor regresó al domicilio y explicó que, debido a supuestos problemas con la AFIP, no había podido realizar la transferencia. Después llegaron M.A.C y J.N.P, quienes convencieron al comprador y su pareja de regresar a Córdoba y esperar allí el llamado para coordinar el retiro de la camioneta.
Un mes después, la víctima regresó a Neuquén de forma sorpresiva y fue hacia la casa de Primeros Pobladores. Desde la puerta llamó por teléfono a M.A.C, quien le dijo que no estaba en la zona y lo derivó con quien se presentó como su hermano, J.N.P. Ante el reclamo del comprador, J.N.P accedió a firmarle un pagaré por 3,6 millones de pesos como constancia del dinero entregado.
Cambio de titularidad
En diciembre de 2023, la víctima realizó una nueva transferencia a la misma cuenta a la que ya le había transferido, por un total de 100 mil pesos. Después, perdió todo contacto con los vendedores.
Previamente, en octubre, J.N.P “se deshizo de la camioneta que utilizó para cometer la defraudación”, remarcó el fiscal del caso. “La transfirió a V.M.C. con el objetivo de quitarla de su patrimonio”, precisó. “V.M.C prestó una colaboración necesaria para concretar la maniobra defraudatoria, ya que intervino para concretar la transferencia de titularidad del rodado dominio y que quede registrada a su nombre”, resaltó.
El juez de garantías que dirigió la audiencia, Raúl Aufranc, avaló la formulación de cargos por la estafa y ordenó el embargo de dos camionetas pertenecientes a los imputados.