El Observatorio Petrolero Sur (OPSur) solicitó a la Secretaría de Ambiente información detallada sobre los residuos que la empresa Comarsa traslada desde su planta en Neuquén hacia Añelo. El pedido apunta a conocer si los barros tóxicos recibieron tratamientos adecuado y conocer los resultados de las evaluaciones físico-químicas realizadas.
Los traslados comenzaron en diciembre pasado y tienen como destino la planta de disposición final de Indarsa, ubicada en las afueras de Añelo. La planta neuquina de la empresa se encuentra sin operar desde 2018, y los residuos quedaron almacenados sin tratamiento desde entonces.
Fernando Cabrera, integrante de OPSur. Fuente: (Instagram)
Según Fernando Cabrera, integrante del observatorio, Comarsa no cuenta con hornos en su sede de Neuquén desde 2017, por lo que no estaría en condiciones de realizar procesos de descontaminación. La organización sostiene que en lugar de enviar esos residuos a otras plantas con capacidad de tratamiento, la empresa optó por derivarlos directamente a disposición final.
Los residuos acumulados abarcarían aproximadamente 210 mil metros cúbicos, lo que equivale a unos 10.000 camiones cargados. Los materiales podrían contener compuestos como benceno, tolueno, metales pesados y otros hidrocarburos altamente contaminantes.

Traslado de residuos. Fuente: (OPSus)
OPSur también advirtió sobre la situación de otras cuatro empresas que tratan residuos similares en la provincia. Según su análisis, esas compañías estarían en una situación de colapso operativo y podrían replicar el accionar de Comarsa si se habilita una práctica de abandono sin sanciones por parte del Estado.
La planta de Indarsa funciona como sitio de disposición final desde 2016. Comarsa comenzó a derivar residuos a ese predio tras recibir autorizaciones administrativas entre fines de 2023 y comienzos de 2024.