Tal como se había anunciado, las comunidades mapuches realizaron su protesta frente a Casa de Gobierno, que incluyó la presencia de militantes de la izquierda y organizaciones sociales, banderas mapuches de todos los tamaños, entre las que se encontraba la de Palestina pero no mostró ninguna bandera argentina, destacaron desde el Ejecutivo provincial.
Al ritmo de tambores, la movilización -convocada y potenciada por organismos de izquierda y de la oposición- comenzó pasadas las 17.30 en el monumento a San Martín, para una hora más tarde, terminar frente al acceso de la Casa de Gobierno.

Fiscalía hizo relevamiento de pintadas y pegatinas. Fuente: Facebook.
Durante la protesta, varios oradores se expresaron a favor de las comunidades mapuches y contra el desalojo de quienes habían impedido el acceso durante la semana pasada. Una orden de la justicia y el rápido accionar de la policía puso fin a la ocupación el pasado domingo.
Fuentes del gobierno provincial reiteraron que días atrás el Ejecutivo había dejado en claro su posición dialoguista "dentro de los marcos institucionales y que ordena la ley".

Consignas a favor de los pueblos originarios. Fuente: Facebook.
A contramano de lo que expresaron los organizadores, desde la Provincia remarcaron que la marcha "no fue tan numerosa como se esperaba", y señalaron que el canal de streaming de la Confederación Mapuche "evitó planos amplios para no mostrar la poca concurrencia".
Durante el acto, que mostró un reclamo politizado -según sostiene en desde Calle Rioja- algunos manifestantes aprovecharon para dejar pintadas en las paredes y pegar afiches.

Los manifestantes por las calles del centro neuquino. Fuente: Facebook.
El comisario Antonio Muñoz informó que se mantuvieron a distancia mientras los últimos manifestantes todavía estaban en la vereda. No hubo incidentes, pero sí se iniciaron actuaciones judiciales y se notificó a la fiscal Noelia Stilger, que pidió elevar todo a la fiscalía. “Nos mantuvimos a distancia por precaución, pero ya se documentaron las pintadas”, informó.
Las imágenes ya fueron incorporadas como prueba en las actuaciones judiciales, que podrían derivar en imputaciones por daño a bienes públicos y desórdenes en la vía pública, contemplados en el Código Penal. La protesta fue repudiada por algunos sectores como una “expresión politizada sin representatividad” y llamaron a la reflexión por el accionar que dañó un edificio histórico que representa “la Casa de Todos”.