Una fuerte ola de frío, combinada con problemas técnicos en varios yacimientos de Vaca Muerta, puso en jaque al sistema de gas. La situación obligó al Gobierno nacional a tomar medidas de emergencia, como interrumpir el suministro a industrias, frenar el funcionamiento de estaciones de GNC y, en algunos casos puntuales, limitar el servicio a usuarios residenciales.
Todo comenzó a fines de junio, cuando dos de los grandes campos productores de Vaca Muerta, La Calera y Aguada Pichana Este, sufrieron interrupciones. La Calera registró una baja por el recambio de una válvula, mientras que Aguada Pichana debió frenar su producción por alarmas internas que derivaron en una parada preventiva. Aunque ambas plantas retomaron sus operaciones rápidamente, la inyección de gas desde Neuquén cayó de 107 a 99 millones de metros cúbicos por día en apenas 72 horas.

Una fuerte ola de frío puso en jaque al sistema de gas. Fuente: (X)
La caída en la oferta coincidió con un pico inusual en la demanda, impulsado por las bajas temperaturas en todo el país. El lunes 30 de junio se batió un récord histórico con 98,4 millones de metros cúbicos requeridos para hogares, escuelas y hospitales, superando incluso la marca anterior registrada en julio de 2024.
El sistema, que no cuenta con almacenamiento subterráneo, sufrió un déficit operativo de más de 24 millones de metros cúbicos, un número que dejó al borde del colapso al llamado “linepack”, es decir, la reserva técnica contenida en los gasoductos. Como consecuencia, estaciones de GNC estuvieron cerradas durante casi tres días, y hubo reportes de cortes residenciales, como ocurrió en zonas de Mar del Plata, entre otras.

Hubo reportes de cortes de gas residenciales, como en Mar del Plata. Fuente: (X)
Las empresas afectadas por las fallas técnicas declararon “fuerza mayor”, mientras que desde el Gobierno se activó el Comité de Crisis, compuesto por autoridades energéticas y representantes del sector privado. El objetivo fue sostener el abastecimiento prioritario y evitar un daño mayor.

El 30 de junio se batió un récord histórico con 98,4 millones de metros cúbicos requeridos. Fuente: (X)
Aunque la producción de Vaca Muerta ya se normalizó, el episodio dejó en evidencia la fragilidad de la red gasífera frente a eventos extremos. También reavivó el debate sobre la necesidad de inversiones en infraestructura y almacenamiento.