La actividad sísmica volvió a hacerse sentir en el corazón productivo de Neuquén. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) registró durante la madrugada de este lunes dos movimientos telúricos en las cercanías de Añelo, la localidad cabecera de Vaca Muerta. El más fuerte alcanzó una magnitud de 3,1 en la escala de Richter.
De acuerdo con los datos oficiales, el primer temblor se produjo a las 1:42, con epicentro ubicado a unos 102 kilómetros al noroeste de la ciudad de Neuquén y a 10 kilómetros de profundidad. Pese a que la magnitud no fue alta, la proximidad a Añelo, centro neurálgico de la explotación de Vaca Muerta, llamó la atención de vecinos y trabajadores que residen en la zona.

La actividad sísmica volvió a hacerse sentir en las cercanías de Añelo. Fuente: (X)
El segundo movimiento ocurrió pocos minutos después, alrededor de las 2 de la madrugada. Fue de magnitud 2,8, también con una profundidad estimada de 10 kilómetros y en un punto cercano al primero. Ninguno de los dos eventos provocó daños ni incidentes reportados, pero el registro se suma a una serie de temblores que se han venido detectando en el área en los últimos meses.
La semana pasada, el Inpres ya había informado sobre otro sismo en la región, esta vez cerca de Rincón de los Sauces. Aquel movimiento fue más leve, con una magnitud de 2,5, pero mantuvo en alerta a las autoridades provinciales, que monitorean la actividad sísmica de manera constante.

De acuerdo con los datos oficiales, el primer temblor se produjo a las 1:42. Fuente: (X)
La presencia de importantes yacimientos de hidrocarburos no convencionales en la región mantiene a Vaca Muerta como un área de interés no solo económico, sino también geológico. Cada nuevo registro de actividad sísmica se analiza en detalle para evaluar posibles vínculos con factores naturales o con la intensa actividad industrial que se desarrolla en el lugar.
Antes de la llegada del fracking, no se habían reportado sismos en lo que hoy se conoce como Vaca Muerta. Sin embargo, en apenas cinco años, se han contabilizado cerca de 500 movimientos, algunos lo suficientemente intensos como para causar alarma en la población.
El segundo movimiento ocurrió pocos minutos después, alrededor de las 2 de la madrugada. Fuente: (X)
Desde el Observatorio de Sismicidad Inducida se promueve la creación de una ley provincial que establezca un marco regulatorio para esta problemática. La propuesta busca poner sobre la mesa cómo seguir desarrollando Vaca Muerta sin comprometer la seguridad de quienes viven y trabajan en la zona.