El proyecto de Presupuesto 2026 enviado por el Poder Ejecutivo nacional plantea una modificación sustancial en el esquema de subsidios a la energía. La propuesta busca derogar los artículos centrales de la Ley 27.637, sancionada en 2021, que ampliaron el alcance del régimen de Zona Fría.
Esto impactaría de manera directa en las tarifas de gas de millones de usuarios. La medida dejaría afuera a numerosas provincias y municipios que, desde esa fecha, se incorporaron al beneficio. De aprobarse, solo seguirían alcanzados los habitantes de la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe, tal como lo disponía la ley original de 2002.

Todos los hogares dependen del gas para calefaccionarse en invierno. Fuente: Facebook.
Hoy en día, el esquema vigente ofrece una reducción del 30 % en las tarifas residenciales y del 50 % para beneficiarios de programas sociales, jubilados, pensionados y entidades de bien público. Gracias a esa ampliación, más de tres millones de hogares reciben un alivio en sus facturas. El recorte propuesto implica que esos usuarios quedarían desprotegidos, enfrentando subas considerables en el próximo invierno. Desde el Ministerio de Economía se justificó la medida en la necesidad de “focalizar” los recursos y destinarlos únicamente a zonas con temperaturas extremas, asegurando la sustentabilidad del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.
Diversos analistas y referentes gremiales sostienen que, si bien el argumento oficial apunta a la equidad, el retiro del beneficio afectará a familias que dependen del gas natural para calefaccionarse. La medida podría profundizar la desigualdad entre regiones, ya que las facturas en zonas de consumo intensivo se volverán más difíciles de afrontar. Incluso se advierte que muchas organizaciones sociales y clubes barriales perderán la posibilidad de sostener tarifas reducidas, lo que impactará en la vida comunitaria.

Ciudadanos se manifiestan en defensa de mantener tarifas subsidiadas. Fuente: Facebook.
En este escenario, la provincia de Neuquén se verá especialmente afectada. Miles de usuarios habían accedido recientemente a las tarifas de Zona Fría y ahora podrían perderlas. La quita del subsidio significará un aumento sustancial en el costo del gas, con repercusiones económicas en los hogares y en la competitividad local.