El padre del bebé de 39 días que murió en Centenario intentó suicidarse en la celda de la comisaría Quinta, en la que quedó alojado después de haber sido acusado como posible autor del aberrante homicidio.
La veloz intervención de los guardias de la alcaidía de Centenario evitó que M.E.M logre su cometido, abrumado por los argumentos con los que el fiscal Andrés Azar y la asistente Carolina Gutiérrez le formularon cargos ante el juez Marco Lupica Cristo.

Andrés Azar, fiscal, y Carolina Gutiérrez, asistente. Fuente: (MPF)
El intento de suicidio se registró poco después de la audiencia de formulación de cargos. Los pocos datos que trascendieron dieron cuenta de que habría intentado ahorcarse con algunas prendas anudadas a la reja del calabozo. Los guardias que lo vieron lo trasladaron, preventivamente, al hospital Castro Rendón, aunque su vida no corrió peligro.
M.E.M quedó acusado por la muerte de su hijo, de 39 días, el 30 de agosto. La autopsia reveló que presentaba múltiples lesiones que no eran compatibles con una caída accidental, como su madre narró en el hospital de Centenario cuando lo llevó. Por el contrario, según destacó el fiscal Azar, el imputado “le dio una gran cantidad de golpes de puño” con la entidad suficiente como para quitarle la vida al bebé.

Policías en el barrio Nueva España, donde el bebé fue asesinado a golpes. Fuente:(Centenario Digital)
El delito que se le atribuyó a M.E.M fue calificado como homicidio agravado por el vínculo, en carácter de autor.
Asimismo, el fiscal del caso describió que, al momento del hecho, en la casa estaba la pareja del acusado y madre del bebé, además de otro niño y una niña que son parte del grupo familiar. En este contexto, planteó que, provisoriamente, "la madre del bebé es sospechosa de tener algún grado de participación en el hecho". No obstante, aclaró que aún no se le formularon cargos y que “se le requirió la designación de un abogado defensor”.