Lo que debía ser una recuperación cuidada en el calor del hogar se transformó en una carrera de obstáculos y gastos impagables para la familia Reyes. Pedro, un vecino de Colonia San Francisco de Plottier, recibió el alta el pasado 16 de diciembre tras meses de internación por una fractura de cadera. Desde entonces, el silencio del PAMI y de la empresa prestadora ha sido total.
Según relató su hijo, Marcelo Reyes, en diálogo con LU5, el esquema de internación domiciliaria firmado en el papel nunca se tradujo en realidad. El protocolo es claro y establece que Pedro debe recibir una visita médica semanal, kinesiología y enfermería diaria. Sin embargo, la realidad en el territorio es otra.

Sector de atención al afiliado del PAMI Neuquén. Fuente (Facebook)
Según la denuncia pública, en los últimos 70 días no contó con servicios médicos y de kinesiología; sólo tuvo tres visitas de una enfermera en más de dos meses y la familia debe costear los pañales que PAMI no entrega.
"Llévenlo a un lugar más urbano"
Uno de los puntos de la denuncia recae sobre la empresa tercerizada FEDIC. Ante el reclamo de la familia por la falta de asistencia, la respuesta de la firma fue que el paciente fuera trasladado a una zona "más urbana" para facilitar el acceso de los profesionales.

El afiliado no cuenta con servicio de traslados. Fuente (Google)
"Es una contradicción absoluta. El concepto de atención domiciliaria es que el sistema llegue al paciente, no que un hombre de 81 años postrado deba mudarse para que el médico no viaje unos kilómetros", expresó Reyes.
Ante la desidia estatal y privada, la familia ha decidido no rendirse, aunque el costo económico sea asfixiante. Para evitar que las escaras y la condición de Pedro empeoren, la familia ha tenido que contratar cuidadores particulares para la franja matutina, abonar los honorarios de un enfermero privado para las curaciones complejas de su espalda y pagar el traslado (ida y vuelta) de los profesionales hasta la vivienda en Colonia San Francisco.
Un grito por todos los adultos mayores
Más allá del caso particular de su padre, Marcelo Reyes buscó visibilizar la situación de desamparo que atraviesan muchos jubilados de PAMI en la provincia: "Nosotros estamos haciendo una devolución de amor como hijos, pero esto es una muestra del abandono que sufren quienes dieron la vida por esta provincia", indicó.
Pedro permanece en su cama, al cuidado de su esposa —también adulta mayor— y de sus hijos a la espera de que el derecho a la salud deje de ser un trámite y se convierta en un acto de humanidad.