La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, protagonizó un tenso intercambio con la senadora de Neuquén, Nadia Márquez durante la última sesión en la Cámara Alta. El hecho ocurrió mientras se discutía el proyecto de reforma laboral y captó la atención de todos los presentes por la vehemencia de los reproches. La tensión se apoderó del clima parlamentario cuando la titular del cuerpo interrumpió el debate para exigir el cumplimiento estricto del reglamento interno.
El conflicto surgió cuando los diputados Guillermo Montenegro y Damián Arabia ingresaron al sector de las bancas. Este espacio cuenta con restricciones de acceso y solo permite la permanencia de senadores o prosecretarios de bloque. Villarruel advirtió la maniobra y reaccionó de inmediato, pues Montenegro fue su asesor en el pasado y la relación entre ambos terminó en malos términos tiempo atrás.
La presidenta del Senado no ocultó su malestar y cuestionó el accionar de su compañera de espacio político frente a los micrófonos. "No puede hacer entrar a nadie que no sea senador o prosecretario de bloque", le reclamó Villarruel a Nadia Márquez con un tono cortante. Ante el intento de explicación de la neuquina, la vicepresidenta reiteró que el senador Recalde mantenía la palabra y añadió: "Usted sabe bien cuáles son las reglas de la Cámara de Senadores".
La respuesta de la representante neuquina elevó la tensión en el recinto, donde se escucharon gritos dirigidos hacia el estrado principal. "¡No sea mentirosa! Sabe que yo no quise hacer ingresar a nadie", exclamó Márquez visiblemente ofuscada por el llamado de atención público. Ante el desafío a su autoridad, la vicepresidenta optó por una orden breve y contundente para finalizar el episodio: "Senadora ubíquese".
Sesión en el Senado. Fuente: (X)
El personal de seguridad retiró a los diputados invitados y la sesión retomó su curso habitual tras el desalojo de los sectores no autorizados. Sin embargo, la tensión persistió en los pasillos del Congreso, donde se observaron diálogos posteriores entre las protagonistas y la ministra Patricia Bullrich. Las imágenes capturaron gestos que evidenciaron la fragilidad del vínculo político entre la conducción del Senado y el ala legislativa que responde a la provincia de Neuquén.
Desde el entorno de la senadora, Nadia Márquez admitieron que la senadora gritó a la vicepresidenta, pero aseguraron que se trató de un malentendido porque no había sido ella quien hizo ingresar al diputado Montenegro.
Nadia Márquez y Pablo Cervi. Fuente: (X)
Señalaron que Márquez pidió hacer uso de la palabra para aclarar, pero Villaruel se negó. Luego del tenso momento, ambas se reunieron en privado para aclarar el asunto e intercambiaron pedidos de disculpas.