La Municipalidad de Neuquén inició una investigación tras el hallazgo de carne podrida dentro de un contenedor de residuos ubicado en la intersección de Montevideo y Tierra del Fuego, luego de una denuncia vecinal por el fuerte olor que emanaba del lugar y alertó sobre un posible riesgo sanitario en plena vía pública.
El episodio fue advertido por un vecino que detectó el estado del contenedor, el cual se encontraba cerrado, aunque el calor aceleró el proceso de descomposición del material orgánico. Tras la comunicación, inspectores municipales acudieron al sitio y activaron el protocolo correspondiente para este tipo de residuos.

Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana. Fuente: (X)
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio explicó que el material fue retirado de inmediato y tratado como residuo patógeno. “No hay ninguna justificación para este tipo de descarte”, señaló el funcionario en declaraciones radiales, al remarcar que el sistema de recolección especial se encuentra operativo en la ciudad.
Desde el área de Ambiente se detalló que la presencia de carne podrida en contenedores comunes genera microorganismos potencialmente peligrosos, motivo por el cual su disposición fuera del circuito habilitado se encuentra expresamente prohibida por la normativa municipal vigente.
Camión de disposición de resíduos patógenos. Fuente: (X)
La investigación se orienta hacia comercios vinculados a productos cárnicos, debido a la naturaleza del residuo hallado. En un radio de cuatro manzanas se realizó un relevamiento que incluyó notificaciones formales a locales gastronómicos y carnicerías, los cuales deberán presentar documentación que acredite su inscripción en el sistema oficial de recolección de residuos patógenos.
En paralelo, el municipio solicitó acceso a cámaras privadas de la zona y requirió declaraciones juradas de los generadores registrados. La ciudad ciudad de Neuquén recolecta alrededor de 75 mil kilos mensuales de carne podrida y otros residuos patógenos, que se eliminan mediante incineración en horno pirolítico, por fuera del relleno sanitario.