En un panorama político dominado por las medias tintas, las indirectas y los eufemismos, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ha esculpido una forma de hacer política que se ha vuelto un sello distintivo: la frontalidad. No es un secreto. Su proceder diáfano es conocido por las empresas, los políticos y, por supuesto, los incumplidores. Y lo más interesante: esta manera de ejercer el poder está arrojando resultados palpables.
Más que una característica personal, el "estilo Figueroa" se erige como una declaración de principios. Se apoya en la firmeza, sí, aunque siempre vestida de respeto. Lejos de los agravios o las manipulaciones, el gobernador neuquino opta por exponer sus posturas de manera directa, un camino que le ha permitido no solo construir confianza y sentar las bases de un modelo de gestión basado en la transparencia y la austeridad. En un año clave, esta estrategia encuentra validez en hechos concretos. Neuquén, por ejemplo, ha logrado avanzar en infraestructura crítica como rutas y escuelas con recursos propios, aun cuando la obra pública nacional se ha esfumado.
Reunión de Rolando Figueroa con empresas de Vaca Muerta. Créditos(x)
El reto por el pavimento de Lolog y las leyes frente a los privilegios
Figueroa no se limita a dar discursos, apuesta a predicar con el ejemplo y a convencer con acciones. Cuando el avance de una obra estratégica, como la pavimentación de la Ruta Provincial 62 hacia el lago Lolog, se ralentiza, el gobernador no envía un comunicado anodino. Sale al terreno, constata el retraso y exige públicamente a la empresa POSE SA que cumpla. ¿El resultado? Un compromiso acelerado para finalizar los trabajos en agosto.
El estilo incluye coherencia frente a la lucha contra los privilegios. Cuando impulsó la ley para eliminar las jubilaciones de privilegio, renunció al beneficio para sí mismo. Cuando implementó el narco test para funcionarios, fue el primero en someterse a la prueba. Es un mensaje claro: lo que se pide a los demás, primero se asume en carne propia. Es la base de la autoridad moral que el estilo Figueroa pretende transmitir. Un modo que se repitió con el intendente de Junín de los Andes, Luis Madueño, a quien pidió revertir un aumento desmedido a la planta política, recordando el apoyo financiero provincial. Se logró el veto inmediato, sin rencores, pero con la firmeza que exige la protección de los recursos públicos.
Rolando Figueroa con Luis Madueño. Créditos(x)
La misma franqueza se extiende a la relación con el sector privado. En el programa de becas estudiantiles, Figueroa no dudó en agradecer a las petroleras que contribuyen. Señaló a las que no lo hacen, mencionando explícitamente a Schlumberger por su falta de aporte. Es un llamado público a la responsabilidad social corporativa, un termómetro infalible de compromiso con la comunidad.
Internamente, su estilo se traduce en una limpieza profunda. La eliminación de "ñoquis", la depuración de indisciplinados y la revisión de contratos externos onerosos son acciones directas que apuntan a una gestión más eficiente y al uso responsable de cada peso de los neuquinos. Los morosos tampoco quedan fuera de su reproche. Al entregar escrituras, recordó que miles de beneficiarios de viviendas no han pagado ni un centavo en décadas. Su mensaje es simple: el cumplimiento de uno genera la posibilidad para otro, impulsando un virtuoso círculo de desarrollo.
Aporte de Shell SA a las Becas Gregorio Álvarez. Créditos(x)
Incluso en su relación con el gobierno nacional, el "estilo Figueroa" se mantiene inalterable: firme, pero respetuoso. Al reclamar la deuda por la armonización de la caja previsional, su postura fue meridiana: "Neuquén no le debe a la Nación, la Nación le debe a Neuquén". Una defensa de los intereses provinciales sin estridencias.
El "estilo Figueroa" es, en esencia, una apuesta por la autenticidad y la acción. Las banderas de la transparencia, la austeridad y la firmeza en la toma de decisiones son el camino elegido para ejercer la conducción de la provincia. Una provincia que no solo crezca con orden y equidad puertas adentro, sino que también sea respetada y reconocida puertas afuera.