A escasos días de las elecciones internas previstas para el próximo domingo, el Partido Justicialista (PJ) de Neuquén atraviesa un escenario de extrema tensión institucional. El diputado provincial Darío “Pampa” Peralta manifestó que el proceso para elegir nuevas autoridades se desarrolla en un clima de desconfianza, afectado por impugnaciones cruzadas y una logística que, a la fecha, sigue sin definirse.
Uno de los puntos de mayor fricción es la reciente resolución de la justicia electoral que confirmó la expulsión de aproximadamente cien afiliados. Se trata de dirigentes y militantes que en los comicios provinciales de 2023 se postularon en listas ajenas al frente definido por el congreso partidario.

Darío "Pampa" Peralta, diputado provincial. Fuente (X)
Según Peralta, quien integra el espacio que impulsa a César Godoy para la conducción del PJ, esta decisión impacta directamente en la representatividad territorial. "Hay localidades donde compañeros que conducían el peronismo quedaron afuera de la elección y eso obviamente desmoviliza", advirtió el legislador, en diálogo con AM Cumbre.
La disputa no es solo administrativa, sino que marca una clara línea ideológica. Peralta fue tajante al sostener que aquellos peronistas que hoy forman parte de la gestión del gobernador Rolando Figueroa deberían quedar marginados de la interna.
Darío Peralta: El congreso del partido resolvió no acompañar ese proyecto político y creemos que quienes forman parte de ese espacio no deberían intervenir en las elecciones internas".
Pese a que el cronograma electoral mantiene la fecha del domingo para el acto de votación, el legislador sembró dudas sobre la viabilidad del proceso. Denunció que aún existen vacíos logísticos críticos, como la falta de organización en el envío de urnas y la ausencia de un padrón definitivo consolidado.
Para Peralta, este cúmulo de irregularidades termina por generar apatía en la base militante y pone en riesgo el volumen de participación en una elección clave para el futuro del peronismo neuquino.