Durante la noche del miércoles, un incendio destruyó un carrito de comidas ubicado sobre la calle Sarmiento en Vista Alegre Norte. La situación de emergencia motivó la intervención de los bomberos voluntarios de Centenario. El hecho ocurrió alrededor de las 21:30 horas, tras recibir un llamado que alertó sobre la presencia de llamas dentro de la estructura utilizada para la venta de alimentos.
El jefe del cuartel de Centenario, Patricio Álvarez, confirmó que la dotación recibió la alerta mientras se dirigía hacia el sector. Según indicó, los propietarios del puesto actuaron antes del arribo de la unidad y aplicaron distintos extintores para intentar controlar el foco que se había iniciado dentro del carro gastronómico.
Vista Alegre. Fuente: (X)
Álvarez relató cómo se desarrolló el episodio desde la primera comunicación con el cuartel. “Recibimos un llamado por el incendio de un carrito de comidas. Cuando la unidad estaba próxima a arribar, nos avisaron que los propietarios habían accionado varios extintores de polvo químico seco”, explicó durante una entrevista radial.
El jefe del cuartel indicó que el incendio se originó en la zona de la freidora del carrito, a partir del sobrecalentamiento del aceite utilizado para cocinar. “Cuando el aceite se pasa de temperatura, se enciende en forma inmediata y genera una marejada muy importante, con temperaturas superiores a los 350 grados. En un ambiente tan pequeño, el calor se potencia”, detalló.
Bomberos Voluntarios de Centenario. Fuente: (X)
Durante la evaluación posterior al hecho, el responsable del cuartel también señaló limitaciones en el tipo de extintores utilizados en este caso. “Los extintores de polvo químico seco no son tan efectivos con los aceites vegetales. Para eso existe el extintor de clase K, que es específico y genera la extinción inmediata según el tipo de combustible”, afirmó.
Los propietarios utilizaron además una manta para sofocar las llamas antes del arribo de los bomberos. Tras controlar la situación, el personal del cuartel revisó el interior con una cámara térmica para verificar la temperatura de paredes y estructuras. Los alimentos y los elementos almacenados dentro del carrito quedaron contaminados e inutilizables, mientras que el puesto gastronómico registró daños materiales importantes sin que se reportaran personas heridas.