Con la llegada de los primeros fríos intensos a la región, las autoridades provinciales emitieron una serie de recomendaciones para el uso responsable de los sistemas de calefacción. El objetivo es prevenir accidentes domésticos relacionados con el monóxido de carbono. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) adelantó que las temperaturas continuarán en descenso, hecho que motivó el pedido oficial de chequear todos los artefactos antes de su encendido habitual.
Los especialistas advirtieron que la elección del sistema de calefacción resulta determinante para la seguridad de los habitantes de Neuquén. Las estufas de tiro balanceado, las salamandras con chimenea en condiciones y los paneles eléctricos fueron los únicos métodos considerados seguros para los hogares. En este contexto, se debe realizar una revisión anual con un gasista matriculado y asegurar una abertura mínima de diez centímetros en los ambientes para permitir la circulación del aire.

Si la llama de la hornalla es amarilla se debe apagar el artefacto. Fuente: (X)
Respecto a la peligrosidad del monóxido, los expertos señalaron que no posee olor, color ni sabor, lo que facilitó su acumulación imperceptible en espacios cerrados. El monóxido de carbono es un gas muy peligroso, que se produce por falta de oxígeno en la combustión. Por este motivo, se prohibió el uso de hornallas, hornos o braseros a leña para elevar la temperatura de las viviendas, ya que estos elementos aumentaron de forma exponencial el riesgo de desenlaces fatales.
La detección temprana de los síntomas de intoxicación fue otro de los ejes centrales. Muchas veces los síntomas de intoxicación por monóxido pueden confundirse con gripe o malestar estomacal y se retrasa la atención médica de urgencia. En adultos, el cuadro clínico incluyó dolores de cabeza, náuseas y debilidad, mientras que en lactantes y niños se observó irritabilidad, llanto continuo y un marcado rechazo al alimento.

Oficina de Camuzzi. Fuente: (X)
Ante la presencia de señales de alerta, como la llama de color amarilla o la aparición de manchas de hollín en las paredes, se ordenó el cese inmediato del uso del artefacto. Si se sospecha una intoxicación es importante salir inmediatamente al aire libre y ventilar los ambientes. Finalmente, se recordó que la prevención concluyó con el llamado a la línea 107 o la comunicación directa con la guardia de Camuzzi para el chequeo de las redes domiciliarias.