A partir de mañana empieza la segunda etapa del aislamiento social obligatorio, la que el presidente Alberto Fernández decidió llamar administrada, es decir que algunas medidas se flexibizarán a consideración de cada gobernador.
En el caso de Río Negro, la gobernadora Arabela Carreras estuvo en contacto por videollamada con todos los intendentes y miembros de su gabinete, quienes coincidieron en que no ablandarán su régimen de cuarentena.
La única modificación será que se adherirán a las excepciones estipuladas por el gobierno nacional, como la apertura de gomerías, talleres mecánicos y entidades bancarias con tareas restringidas.
A su vez, establecieron la obligatoriedad del uso del barbijo en toda la provincia de Río Negro para quienes circulen por la vía pública, ya sea porque se desplazan a sus trabajos o para realizar el abastecimiento de insumos.
Los intendentes de Río Negro fueron contundentes con su decisión y desalentaron esquemas adicionales de flexibilización, de esta manera, por el momento, nada se modifcará para los rionegrinos.
Hasta el momento la cuarentena se sostendrá hasta el 26 de abril, manteniendo las excepciones fijadas y se agregarán más medidas provinciales si son consideradas necesarias, dependiendo de la situación que atraviese la entidad.
Actualmente, el mayor foco infeccioso se encuentra en Bariloche, que es la localidad que reúne la mayor cantidad de los casos de la provincia. En tan solo 8 días, alcanzó los 38 casos y en su mayoría se debieron a contactos estrechos.