Una modista cipoleña, conocedora en el arte de las telas y a confección, decidió enfocar su agenda de moda hacia el diseño de barbijos, teniendo en cuenta la explosión del material en época de coronavirus.
Los resultados fueron asombrosos: mucho color y estampas divertidas para hacerle frente a la pandemia, sin necesidad de desatender la estética.
La modista cuenta con el taller en su propia casa, situada en el barrio San Lorenzo, en donde fabrica cubrebocas de diseños variados que vuelven loca a la ciudad.

La modista, Patricia Guzmán, abrió su propio taller en su domicilio y luego de la sugerencia de una clienta comenzó a elaborar barbijos innovadores para que las personas se protejan con una mascarilla del virus, si es que necesitan salir de su casa.
Con el furor que recae sobre los barbijos, debido a los cuidados que hay que tener por la neumonía viral, la producción de mascarillas ocupó la agenda de la modista durante este otoño.

“La idea es hacer los barbijos como corresponde, con tres capas de tela lavable para que puedan ser reutilizables. En el medio dejo un espacio para poner servilletas de papel o una lámina de radiografía, como recomiendan, para incrementar el nivel de aislación”, indicó la modista a lmneuquén.
Finalmente, indicó que deja a tapabocas a precios accesibles, y detalló que los de adultos están $100 y los de niños $70. “Aquellas personas mayores que no puedan venir a buscarlo, podemos coordinar y se los llevamos”, anunció.