Con la nueva fase de la cuarentena administrada el flujo de gente cruzando el puente carretero que separa Neuquén de Cipolletti aumentó y sumado a los nuevos controles, esto generó grandes demoras.
Ayer el gobernador Omar Gutiérrez informó que se intensificarían los controles a todos los vehículos particulares y transportes de cargas y de personas para controlar el tránsito entre las provincias.
De esta manera, durante la mañana de hoy, los inspectores de tránsito solicitaron la documentación, le tomaron la temperatura a todos los conductores e hicieron que todos los autos pasen por la rampa de desinfección.

Esto generó que la espera sea larga y que la cantidad de vehículos esperando a cruzar formen una fila que llegaba hasta la rotonda de Cipolletti.
La demora llegó a ser de 2 horas en los horarios más transitados que es en el que los trabajadores se trasladan de una ciudad a la otra. Estos controles son una acción preventiva para poder detectar aquellos casos potencialmente sospechosos desde un primer momento, evitando que contagien y la enfermedad se propague.

Para evitar la demora muchos conductores optaron por los caminos alternativos como lo son el tercer puente y el dique Ballester, que si bien también tienen controles, estos son más cortos y hay menos cantidad de gente.
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Desde el gobierno neuquino impulsan estas medidas para tener más control dado que el panorama es alentador en la provincia, mientras que Río Negro sigue teniendo muchos casos positivos y circulación comunitaria del COVID-19.