Los cafés y confiterías de General Roca, en la provincia de Río Negro, volvieron a abrir después de cinco meses cerrados a causa de la pandemia.
Fue este lunes el día elegido para que los vecinos de la ciudad rionegrina volvieran a estos locales gastronómicos y lo hicieron bajo un estricto protocolo sanitario.

"Hemos peleado bastante por esto. Sabemos que es muy difícil no sólo por la cuestión sanitaria sino por el contexto. Tengo sentimientos muy encontrados: por un lado alegría pero también de mucho nervio", expresó Claudio Villablanca, propietario de un café, al diario Río Negro.
En Roca, varios cafés tuvieron que cerrar definitivamente porque no pudieron sostener en negocio en pandemia. Así ocurrió con el bar Avenida o el Café Reggio.

"En estos meses lo único que he podido hacer fue pagar los sueldos. Después fue acumular deudas: deudas con la AFIP, con las empresas de servicios y con el alquiler", lamentó Villablanca.
El nuevo protocolo implica que las mesas del local tienen que estar a dos metros de distancia y los clientes tienen que dejarse el barbijo puesto cuando ingresan y sólo pueden sacárselo cuando van a tomar o a comer.
Villablanca reconoció que fue gracias al programa de Asistencia al Trabajo y la Producción que pudo mantener a sus empleados durante los meses que estuvieron cerrados.
"Ahora tenemos la mitad de las mesas y, claro, hay que tener más cuidados sanitarios. La gente que ingresó esta mañana ha sido muy respetuosa y a partir de ahora tendremos que tomar otras medidas", expresó el propietario.