La agrupación No homologación de tráileres y casillas rodantes se movilizó está mañana desde el puente que une las localidades de Neuquén y Cipolletti hasta el centro de la capital neuquina, lugar donde se encuentran ahora.
Los manifestantes recorrieron la ciudad en sus vehículos para pedir al gobernador Omar Gutiérrez que frenara la normativa que entrará en vigencia el próximo mes de abril. Durante su marcha, los conductores de tráileres también fueron a Cipolletti e intentaron ingresar a la Agencia de Seguridad Vial.

Publicación de la organización difundida en redes sociales.
La caravana consta de una hidrología y casi 60 tráilers y casillas rodantes y asombraron al resto de los automovilistas, poco acostumbrados a ver tal concentración de estos equipos rodantes por el centro de la ciudad.
La homologación que los manifestantes desean frenar contempla que los tráileres y casas rodantes categoría O1 podrán circular únicamente con una placa de identificación metálica otorgada por la DNRPA (Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor y de Créditos Prendarios).

La hidrogrúa que acompañó la movilización.
Declaraciones de los manifestantes
Aldo Rodríguez, referente de los rodanteros, explicó que el primer punto de concentración fue en el acceso a la ciudad de Neuquén, donde se encuentra el nuevo cartel de letras corpóreas. La medida indica que aquellos propietarios que trasladen este tipo de automóviles sin cumplir con este requisito podrán recibir las sanciones previstas en la Ley Nacional de Tránsito.
El ciudadano mencionó que aunque intentaron ser recibidos por autoridades de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, no tuvieron ningún tipo de respuesta, por lo que siguieron su camino hacia Casa de Gobierno para ser atendidos por integrantes del Poder Ejecutivo.

Uno de los coches de la caravana.
"Llevamos un petitorio para entregarle al gobernador y no nos vamos a ir de Casa de Gobierno hasta que nos atiendan", señaló en diálogo con el diario La Mañana Neuquén. "Nos dicen que desde abril empiezan a secuestrar los carros en todo el país", afirmó.
Según detalló, la mayoría de los conductores afectados son personas que usan sus carros para trabajar y que no pueden afrontar el pago de medio millón de pesos para adecuarse a las nuevas normativas exigidas.