Un lamentable hecho ocurrió en el Centro de Salud La Habana, ubicado en el barrio San Francisco de la ciudad de Bariloche. Según denunciaron las autoridades sanitarias, “autores ignorados provocaron daños en las instalaciones eléctricas del edificio”, lo cual provocó un corte de luz que sacó de funcionamiento las heladeras en las que almacenaban cientos de dosis de vacunas de diferentes cepas, las cuales perdieron la cadena de frío.
Como consecuencia de esa situación, los responsables del centro de salud se vieron obligados a descartar más de 250 dosis de vacunas que quedaron inutilizadas a causa de la interrupción de la cadena de frío. Según indicaron, no existen dudas sobre que los daños fueron ocasionados de manera intencional, aunque reconocieron que los vándalos aún no pudieron ser identificados.

Descartaron cientos de dosis de vacunas que perdieron la cadena de frío. Fuente: (Mejor Informado)
De acuerdo a las primeras investigaciones, los responsables del hecho llegaron hasta el centro de salud, que se encuentra en la calle San Lucas, entre Asunción y Namuncurá, y atacaron la instalación eléctrica. Por consecuencias del daño, se produjo una falla en un conjunto de llaves térmicas que se encuentran en una pilastra externa y el corte inmediato en el suministro de energía al interior del edificio. Sin electricidad, dejaron de funcionar las heladeras en las que estaban almacenadas las vacunas, provocando que se interrumpiera la cadena de frío, imprescindible para su conservación.
Los profesionales encargados del centro de salud creen que los vándalos desconocían el daño que provocarían al dejar sin servicio de electricidad el lugar, ya que por varias horas los insumos médicos quedaron a temperatura ambiente. El corte se habría producido alrededor de las 3 de la tarde y se extendió hasta las 8 horas de la mañana siguiente.

El Centro de Salud La Habana de Bariloche. Fuente: (Web La Voz)
Los responsables del centro asistencial desconocen por cuánto tiempo las vacunas permanecieron sin frío, pero precisamente esa duda los obligó a descartar las más de 250 dosis, que esperaban para ser suministradas a la población en forma gratuita.