El panorama económico para miles de adultos mayores en Argentina viene con señales preocupantes, especialmente en Río Negro. La provincia patagónica cuenta con más de 119.000 jubilados, y alrededor de 88.000 de ellos dependen del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) para recibir prestaciones de salud. Así lo detalla un informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Con más del 70% de sus jubilados atendidos por el PAMI, Río Negro refleja en números una pérdida del poder adquisitivo y un freno en la generación de empleo. Según el informe, entre noviembre de 2023 y marzo de 2025, apenas se crearon 231 puestos de trabajo registrados en el sector privado local, lo que representa un crecimiento mínimo del 0,2%.

Río Negro refleja en números una pérdida del poder adquisitivo y un freno en la generación de empleo. Fuente: (X)
Por el lado de los ingresos de los jubilados, el estudio subraya que el bono previsional de $70.000 está congelado desde marzo de 2024. Si se hubiera ajustado según la fórmula jubilatoria, el monto en junio de 2025 debería ser más del doble: $158.658. Esta diferencia significa una pérdida estimada en $879.450 por persona para el período comprendido entre abril de 2024 y junio de 2025.

Río Negro cuenta con más de 119.000 jubilados y alrededor de 88.000 de ellos dependen del PAMI. Fuente: (X)
En Río Negro, aproximadamente 62.800 jubilados cobran la mínima. Para este grupo, la pérdida total alcanza los $55.266 millones. A pesar de una inflación más moderada en los últimos meses, las jubilaciones mínimas con bono están 15% por debajo de lo que se percibía en el último trimestre del Gobierno anterior.

En Río Negro, aproximadamente 62.800 jubilados cobran la mínima. Fuente: (X)
El informe también recuerda que hasta diciembre de 2023 existía un refuerzo mensual de $15.000 para los afiliados al PAMI que cobraban hasta 1,5 jubilaciones mínimas. Esa ayuda desapareció, lo que implica una pérdida de casi $500.000 por jubilado a lo largo de 18 meses. En Río Negro, la eliminación de este beneficio representó una caída de ingresos por más de $30.000 millones.
Como si fuera poco, también se suspendió el reintegro del IVA para quienes cobraban hasta tres haberes mínimos, medida que alcanzaba al 86,6% de los jubilados del país.