El corazón de nuestra Patagonia Argentina alberga rincones poco explorados o menos populares en relación a otros que, sin embargo, conquistan año tras año a quienes los eligen como ese sitio en el cual tomarse unas vacaciones, ya sea en pleno invierno o ante la llegada del verano. En Neuquén, son varios los puntos que, lentamente, comienzan a ganar mayor relevancia y, por ende, visitantes. Este es el caso de Aluminé.
Aluminé es una localidad ubicada a 323 kilómetros de la ciudad de Neuquén, y ofrece calma y una profunda conexión con la naturaleza, ello gracias a sus paisajes tranquilos y a su río, también llamado Aluminé, cuyas aguas nacen de su lago homónimo.
Quienes quieran disfrutar al máximo de sus aguas pueden realizar distintos tipos de actividades, entre las que se destacan tanto la pesca como el rafting, ideal para las almas aventureras.

Los visitantes pueden disfrutar de numerosas actividades en esta localidad. Fuente:(Inter Patagonia)
La región además ofrece otras actividades para conectar a pleno no solo con la naturaleza, sino también con su oferta cultural, tal y como sucede con el Circuito Ruca Choroy, a tan solo 18 kilómetros del lugar, y que es perfecto para quienes desean alejarse de sitios muy concurridos.

Ruca Choroy. Fuente: (Turismo Aluminé)
Allí podrán apreciar la belleza de sus siete cascadas y sus nueve piletones de agua, con un recorrido de dificultad media y que se complementa con árboles y la piedra verde a la que debe su nombre.

Es un lugar de mucha calma y conexión con la naturaleza. Fuente: (Rodrigo Tarruella)
Unos kilómetros más cerca de este lugar, más precisamente a 11 kilómetros de Aluminé se encuentra la Laguna López, donde es posible disfrutar de paseos por sus bosques, lo que se complementa con el avistaje de aves. Sin duda alguna, este lugar combina la tranquilidad, pero también propuestas llenas de aventura, que muchas personas desean experimentar en sus viajes.