¿Querés disfrutar de un fin de semana largo diferente, lleno de diversión, pero también de calma y junto a la naturaleza? Pues bien, en ese caso, existe un rincón que no podés dejar de conocer dentro de Neuquén, y al cual podrás acceder fácilmente.
Se trata nada más y nada menos que del Parque Agreste, una reserva natural que se encuentra al norte de la ciudad de Neuquén, por el que se ingresa a través del tercer puente, el cual conecta dicha capital con Cipolletti, y que cuenta con un recorrido que comprende un total de 4 kilómetros de senderos, los cuales pueden recorrerse tanto a pie como en bicicleta.

Se trata de un lugar en el que reina la calma. Fuente: (Agustín Martínez)
En este recorrido, podrás sorprenderte y disfrutar al máximo tanto de las bardas como de la magnífica costa del río Neuquén, dejándote llevar así por maravillosos paisajes que enamoran a todos sus visitantes, donde predominan especies de árboles como los eucaliptos y los sauces, entre otros. Esto se complementa con la presencia de garzas, cisnes o patos.
Si bien está prohibido nadar en esta zona, los visitantes pueden maravillarse por el recorrido de estas aguas hasta la confluencia con el Limay. En el camino, es posible conectar al máximo con la naturaleza, y al mismo tiempo desconectar de la rutina y nuestras actividades cotidianas.

Podrás apreciar numerosas especies de animales y árboles en este recorrido. Fuente: (Municipalidad de Neuquén)
Para que el lugar permanezca con la belleza que lo caracteriza, será fundamental su preservación, no solo siguiendo las medidas señaladas, sino también evitando arrojar residuos. Los mismos pueden depositarse en los cestos que el Municipio colocó, los cuales se complementaron con la adición de señalizaciones.

Sus paisajes son perfectos para desconectar. Fuente: (Municipalidad de Neuquén)
El Parque Agreste de Neuquén es, sin lugar a dudas, ese rincón al cual se puede acudir para buscar paz, disfrutar de un panorama espectacular y relajante y, por qué no, hacerlo de la mano de los seres queridos y, además, contemplar este panorama junto a unos ricos mates.