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Turismo

5 casas de té para disfrutar de la tradición más clásica de Villa La Angostura

Te contamos a dónde ir a tomar el té en Villa La Angostura.

Nicolás Amato
Nicolás Amato
Villa La Angostura. Fuente: (Twitter)
Villa La Angostura. Fuente: (Twitter)

Villa La Angostura es un destino que enamora en cualquier estación del año. Sus paisajes montañosos, su cercanía con el lago Nahuel Huapi y su arquitectura patagónica la vuelven una joya del sur argentino. Pero más allá de sus postales de cuento, hay una tradición que se mantiene viva: la hora del té.

En este rincón de la Patagonia, disfrutar de una buena merienda es un ritual casi sagrado, tanto para locales como para quienes llegan en busca de descanso y naturaleza. Con tortas caseras, chocolate caliente y pastelería artesanal, estos espacios invitan a una pausa encantadora en el corazón de Villa La Angostura.

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La Casita de la Oma, rodeada de naturaleza, es uno de los rincones más acogedores para disfrutar una merienda clásica en Villa La Angostura

Entre las más tradicionales se encuentra La Casita de la Oma destaca por su estilo alpino y su entorno de bosque. Es una de las casas de té más emblemáticas de Villa La Angostura, con un jardín lleno de flores en primavera y nieve en invierno que crea un marco ideal. Muy cerca del centro, su carta incluye torta de frutos rojos, strudel de manzana y chocolates calientes. Otra excelente opción es Antibes, una pastelería artesanal ubicada en la zona céntrica, famosa por sus scons con mermelada casera, mousse de chocolate y lemon pie. Lo mejor: la vista al cerro Bayo mientras se saborea cada bocado. Ambas propuestas permiten vivir una experiencia de turismo gastronómico con el plus de entornos únicos. Merendar en alguno de estos lugares es una forma de conectarse con la esencia de la villa, donde cada detalle cuenta y cada sabor remite a lo casero y a lo auténtico.

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York Bakery combina sabores británicos con la calidez patagónica, ideal para una pausa dulce

Guermantes, en plena avenida Arrayanes, es otro rincón que no decepciona. Con una decoración vintage y una atención muy cálida, este espacio ofrece variedad de tés en hebras, torta de avellanas, medialunas caseras y scones de queso. Su ambiente tranquilo la convierte en una de las favoritas tanto por residentes como por quienes visitan Villa La Angostura con fines turísticos.

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Desde Cucú Schulz, una casa de té con impronta alemana, se puede disfrutar de un buen café con tortas caseras y vista al jardín

 Por otro lado, York Bakery aporta una impronta británica al circuito de casas de té locales. Con opciones como rolls de canela, croissants de pistacho y danesas con frutos rojos, es ideal para quienes buscan desayunos potentes o meriendas completas. Su ubicación a pocas cuadras del centro y su propuesta de repostería de calidad la vuelven una parada obligada en una jornada de paseo. En ambas, la experiencia no se limita a lo gastronómico: también son espacios que inspiran pausa, conversación y conexión con el entorno natural.

Por último, Cucú Schulz ofrece lo mejor de la tradición alemana en pleno corazón de Villa La Angostura. Con una carta que incluye torta Selva Negra, waffles y kuchen de frutos rojos, su ambientación montañesa y su jardín externo hacen que tomar el té ahí sea una experiencia completa. Además, su ubicación sobre la avenida principal la vuelve de muy fácil acceso. Estas cinco casas de té son un ejemplo perfecto de cómo el turismo en la ciudad va mucho más allá de los paisajes: es también un viaje por sabores, texturas y costumbres.