Cutral Co y sus alrededores ofrecen una combinación única de historia, naturaleza y ciencia, ideal para unas vacaciones de invierno diferentes.
El primer lugar imperdible es el Museo Municipal Carmen Funes, en Plaza Huincul, a pocos minutos de Cutral Co. Este museo paleontológico conserva una de las colecciones fósiles más importantes del país, incluyendo el esqueleto del dinosaurio más grande del mundo. Su ubicación estratégica, justo al costado de la ruta nacional 22, lo convierte en una parada obligada para quienes exploran esta zona del sur neuquino.

Esqueleto del dinosaurio gigante en el Museo Municipal Carmen Funes, a pasos de Cutral Co
A tan solo 6 kilómetros del centro de Cutral Co, se encuentra el pozo termal “La Curva”, un rincón natural donde emergen aguas mineralizadas con propiedades terapéuticas. Este sitio, enclavado en plena meseta árida, combina bienestar y paisaje en un entorno silencioso y reparador. Además de disfrutar de baños termales, los visitantes pueden observar troncos petrificados que revelan secretos del pasado geológico de la región.

Aguas termales en “La Curva”, un oasis escondido cerca de Cutral Co
El tercer destino es ideal para los amantes de la pesca con mosca, el tramo medio del río Limay. A pocos kilómetros de Picún Leufú, este curso de agua permite capturar truchas arcoíris, pejerreyes y otras especies locales en un entorno natural impactante. La vegetación ribereña y los accesos, tanto públicos como privados, convierten a este rincón en uno de los más buscados por los pescadores de la provincia.

Pesca con mosca en el río Limay medio, uno de los tesoros naturales de la región
Con estas tres propuestas, Cutral Co se consolida como una excelente alternativa de turismo invernal. A sus tradicionales yacimientos petroleros se suma una oferta diversa que incluye fósiles únicos, aguas termales y experiencias al aire libre, perfecta para quienes quieren descubrir un lado distinto del sur neuquino.