Río Grande, considerada la puerta terrestre del Fin del Mundo, no descansa solo en su cercanía a Ushuaia: es un destino con historia, naturaleza y aventuras ideales para quienes buscan experiencias auténticas en la Patagonia fueguina.
La ciudad de Río Grande es conocida como la capital internacional de la trucha, atrayendo pescadores de todo el mundo que practican spinning y fly cast en ríos, lagunas y estuarios. Se pueden capturar truchas arco iris, marrón y salmones en cotos privados, con guías especializados y servicios adaptados a turistas nacionales e internacionales.

Cabo Domingo, un imponente acantilado en el que se obtienen vistas únicas del Atlántico Sur.
Para sumergirse en la cultura local, Río Grande ofrece el Museo Virginia Choquintel, con colecciones sobre los pueblos originarios, fauna, flora y documentos históricos. También destaca la Misión Salesiana Nuestra Señora de la Candelaria, fundada en 1893, que incluye una capilla original, museo, biblioteca y escuela agrotécnica. Todo el conjunto ha sido declarado Monumento Histórico Nacional.

Museo Virginia Choquintel, con exposiciones sobre el pueblo selk’nam y la historia local
La Reserva Provincial Costa Atlántica recorre más de 200 km de litoral y es refugio estival de aves playeras migratorias, como el emblemático playero rojizo. Allí funciona un Centro de Interpretación Ambiental con senderos, pasarelas, estaciones informativas y miradores ideales para caminatas o avistaje de fauna desde la misma ciudad.

Reserva Costa Atlántica, espacio protegido donde es posible avistar aves migratorias
El Cabo Domingo es uno de los puntos panorámicos más visitados: un acantilado de casi 100 m desde donde se observan el mar argentino, la estepa fueguina, la Isla de los Lobos y, en ocasiones, el vuelo de cóndores. Su acceso es fácil y la caminata breve, apta para todas las edades. Para vivir la naturaleza a pleno, hay cabalgatas por estancias, safaris fotográficos, caminatas por humedales y travesías náuticas hacia la Isla de los Lobos, hogar de lobos marinos, aves del Atlántico Sur y formaciones costeras únicas.
Río Grande también tiene un calendario lleno de propuestas: el Festival de Aves en octubre, el Gran Premio de la Hermandad en agosto y la Vuelta a la Tierra del Fuego, competencia de motos y cuatriciclos por caminos rurales. Naturaleza, cultura, aventura y hospitalidad hacen de Río Grande un destino poco convencional, perfecto para descubrir otro lado del Fin del Mundo.