Visitar La Cumbre es sumergirse en un destino que equilibra maravillosamente naturaleza, cultura y aventura. Su ubicación en lo alto del Valle de Punilla a 1.180 metros sobre el nivel del mar le regala un microclima ideal para respirar aire puro, recorrer calles con arquitectura inglesa y perderse en su ambiente serrano tan soñado. Además, en el balneario El Chorrillo podés disfrutar del río San Jerónimo en piscinas construidas sobre su cauce, un clásico imperdible en La Cumbre. Caminar por sus senderos urbanos y sus plazas es otra forma de disfrutar del aire puro y del encanto serrano que distingue a La Cumbre.

Camino de los Artesanos hacia Villa Giardino
Si querés elevar la aventura, La Cumbre es uno de los mejores lugares del país para volar en parapente. En Cuchi Corral, a pocos kilómetros, tanto principiantes como expertos pueden desplegarse y deslizarse entre corrientes térmicas con vistas infinitas. Los principiantes cuentan con instructores certificados, y los que ya tienen experiencia pueden recorrer rutas aéreas más largas, disfrutando de vistas únicas de Punilla. También podés visitar “El Paraíso”, la casona del escritor Manuel Mujica Láinez, con jardines creados por Carlos Thays, que te invita a conocer la historia cultural de la zona.

Jardines del museo “El Paraíso” del escritor Manuel Mujica Láinez, en La Cumbre
Para quienes buscan contacto con el agua, un día en el río Pintos es una experiencia para el recuerdo. Ubicado a unos 20 km, este valle ofrece paisajes naturales impactantes, ideales para desconectarse. El acceso requiere paciencia por el camino, pero la belleza del lugar recompensa con creces.

Parapentes surcando los cielos desde Cuchi Corral, sobre La Cumbre
Sumado a todo eso, en tu visita a La Cumbre podés recorrer el Camino de los Artesanos hacia Villa Giardino, donde las galerías y talleres le aportan calidez y color a tu paseo serrano. Allí también podés encontrar cafés típicos y espacios culturales donde los visitantes descubren la vida cotidiana y la artesanía local de la región. Una escapada que mezcla aire puro, miradores y cultura de ruta.