Contrariamente a lo que sucede en las grandes ciudades, existen otros fantásticos rincones a lo largo y ancho de Neuquén que no solo esperan por nuestra presencia para conocerlos en profundidad y disfrutar así de su encanto y belleza, sino que además complementan lo mejor de la naturaleza con la cultura y la historia.
Existe uno de esos rincones que suele ser muy explorado en Neuquén, y que conquistó a miles de visitantes. Nos referimos en esta ocasión nada más y nada menos que a la Torre Talero.

Este lugar histórico está envuelto en un halo de misterio. Fuente: (Río Negro)
La Torre Talero forma parte de un castillo de estilo europeo que fue construido a principios del siglo XX, más precisamente en 1906, en el corazón de una chacra que comprendía un total de 6 hectáreas (aunque actualmente comprende un espacio de solo 1,6 hectáreas), nombrada como La Zagala. La misma fue construida por parte del abogado y escritor colombiano Eduardo Talero.
Entre los materiales y el estilo arquitectónico que componen la Torre Talero, un punto emblemático de Neuquén, se resaltan el uso de materiales como piedras provenientes de localidades como Chos Malal o el río Limay, e incluso la utilización de ladrillos que fueron fabricados en hornos locales. A ello se suma la madera de pinotea y el revoque de barro rojizo.

Varias historias y leyendas emergieron en torno a este lugar a lo largo de los años. Fuente: (Florencia Salto)
En torno a las leyendas que rondan en torno a este lugar de la Patagonia, debe destacarse una referida a un presunto “amor prohibido” entre el propio Eduardo Talero con una mujer española, y que lo llevó a la determinación de construir este majestuoso sitio. Y, al igual que en otros tantos rincones del mundo, se cuenta que, en otras ocasiones, se ha vislumbrado la posible aparición de una “Dama de Blanco” merodeando la propiedad y sus jardines.

Las visitas guiadas a este lugar son gratuitas. Fuente: (Neuquén Capital)
Es importante destacar finalmente que, en la década del 80, la Torre Talero fue declarada museo histórico municipal. Pero recién en el año 2015, se sancionó la ley 27.129 que declaró este lugar de Neuquén como parte del circuito de monumentos históricos nacionales. Aunque no se puede visitar el interior debido al peligro de derrumbe, sí se realizan visitas guiadas gratuitas por parte de la oficina de Turismo del municipio, que requiere inscripción previa.