Bariloche es, sin duda alguna, esos destinos a los que siempre dan ganas de volver, ya sea para redescubrir sus rincones más espectaculares, o para explorar aquellos sitios que quedaron pendientes. Si estás planificando tu viaje por este rincón de la Patagonia en otoño, podés explorar el Nahuel Huapi de un modo diferente.
Y es que es posible admirar la belleza única y admirable que posee el Nahuel Huapi a través de un paseo fantástico, el cual une las provincias de Río Negro y Neuquén, y te permite contemplar el encanto y los rincones más deslumbrantes de la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes. Además, podrás conocer dos Parques Nacionales por medio de este paseo: hablamos del Parque Nacional Lanín y el Parque Nacional Nahuel Huapi.

El viaje comienza en Puerto Pañuelo. Fuente: (Bariloche top)
La travesía comienza en Puerto Pañuelo, desde donde se emprende la excursión que, a través de la embarcación que pone rumbo hacia este destino. Al llegar al Bosque de Arrayanes, el panorama es sublime, y es a través de sus senderos de 800 metros en total permite que se aprecie bien de cerca a estos árboles de corteza color canela, algunos de ellos con más de 300 años de antigüedad.

Este rincón de la Patagonia deslumbra con sus mágicas vistas. Fuente: (bomtravel)
A este paisaje se suma también la icónica casita de troncos, esa en la que todos quieren tomarse una fotografía. Pero la aventura no se detiene allí. Y es que la siguiente parada es en la Isla Victoria.

Este rincón parece sacado de un cuento de hadas. Fuente: (LM Neuquén)
Desde este mágico lugar, es posible acceder a un bellísimo rincón como lo es la famosa Playa del Toro, una playa de arena volcánica que posee pinturas rupestres creadas por pueblos originarios, y apreciar la flora autóctona a través de los senderos. Esta aventura invita a admirar y apreciar de una manera diferente la belleza inigualable que el Nahuel Huapi posee, y que se combina con otros puntos con parada obligatoria para una experiencia completa y alucinante.