En Neuquén existen muchos rincones en donde la tranquilidad y la calma reinan y, este clima permite que tanto locales como visitantes logren conectar a pleno con el entorno. Esto es algo que también sucede en Manzano Amargo.

Manzano Amargo deleita constantemente a locales y viajeros con sus grandiosos escenarios naturales.
Manzano Amargo, lugar que se encuentra ubicado en el norte neuquino, en el departamento Minas, sorprende a propios y ajenos no solo por sus paisajes cordilleranos y el río Neuquén como sitio ideal para disfrutar de la pesca, sino también por sus imponentes y mágicas cascadas, donde se destaca la denominada “La Fragua”, solo por mencionar algunos rincones.
Pero a todos ellos se debe añadir uno más, y que invita a disfrutar del turismo religioso. El lugar en cuestión lleva el nombre de Capilla Inmaculada Concepción, y representa uno de los sitios más emblemáticos del popular y reconocido “Camino de la Fe”.

La capilla Inmaculada Concepción. Fuente: (Neuquén Informa)
Esta capilla, ubicada sobre la calle Primeros Pobladores, y a media cuadra de la plaza principal, cuyo proyecto comenzó a gestarse en 1988, coincidió con la fundación de la localidad, y fue impulsado tanto por el sacerdote salesiano Ceferino Miase como por los vecinos del lugar, quienes aportaron lo propio con recursos y mano de obra. Cabe destacar aquí que los terrenos en donde se construyó la capilla fueron donados por Edubina y Juan Albornoz.

El proyecto de la construcción de esta capilla comenzó en 1988. Fuente: (Neuquén Informa)
Muy cerca del río Neuquén, lo cierto es que esta capilla en Manzano Amargo es un sitio clave del llamado “Camino de la Fe”, y que invita a los fieles a descubrir sus acogedoras instalaciones, a formar parte de sus celebraciones, entre ellas la fiesta patronal en honor a la Virgen cada 8 de diciembre, a contemplar el entorno que la rodea y, al mismo tiempo conectar con nuestra fe.