Después de vivir un tiempo en Buenos Aires, Taté Moretti retornó con su marido y sus hijos a Cipoletti y crearon una microdestilería. Inicialmente hicieron un vodka y en el último tiempo, la estrella es el Gin Gina, llamado así por su hija más pequeña.
"La búsqueda de los sabores fue apasionante porque hay poco escrito. Comencé con un alambique de cobre alemán de tres litros buscando combinaciones de sabores como un experimento sensorial”, relata Taté, creadora del gin. Así se fue capacitando en tema destilados.
El Gin es un producto que hoy tiene un auge único, cuenta Taté, que actualmente produce en la destilería que tienen en Neuquén. “Pensé en gin, pensé en flores y me puse a hacer pruebas. Así nació Gina Patagonian Dry Gin, que lleva el nombre de mi hija menor”, relata Taté.

El Gina se destaca por las bayas de enebro cosechadas a mano en campos silvestres de la Patagonia, frescas y muy aromáticas, "por eso es un Patagonian Dry Gin", detalla su creadora.
Además llama la atención el bouquet de flores como rosa, jazmines, lavanda, manzanilla, flor de sauco y azahar. Completa la lista de botánicos de este gin el pomelo rosado, menta, pimienta rosa, coriandro y angélica.

Lo venden en una botella producida especialmente con un lettering en el nombre de “Gina” y color violáceo.

Recientemente innovaron en un producto poco conocidol. Nada menos que el Gin & Tonic Gina, listo para tomar, en lata. Realizan el cóctel con una receta propia para tomarlo bien frío o servirlo en una copa con hielo.